La burbuja financiera global está lista para reventar

15 de febrero de 2014

15 de febrero de 2014 — Incluso el agente de la City de Londres, Ambrose Evans-Pritchard, que escribe sobre finanzas en el diario británico Daily Telegraph, ha tenido que llegar a la conclusión: No se trata de una sola burbuja financiera, es todo el sistema financiero mundial el que se desmorona desde su parte más débil. Evans-Pritchard reconoció en un chat por internet el 6 de febrero que "en conjunto se trata de una sola burbuja global de crédito. La Fase I fueron las hipotecas en Estados Unidos; Fase II, la crisis de la deuda de la Unión Monetaria Europea; Fase III, Asia y China frente al ciclo de auge-caída".

Los bancos europeos también están sonando las alarmas, ya que tienen en conjunto más de $3.4 billones de dólares en los mercados emergentes que se están desmoronando. Solo los bancos españoles, BBVA y Santander, el austriaco Erste Bank, los británicos HSBC, Standard Chartered y el italiano Unicredit, tienen más de $1.7 billones, de acuerdo a los cálculos del banco alemán Deutsche Bank.

En el caso del Santander, 23% de sus ganancias vienen de Brasil, y para finales de 2013 tenía 132,000 millones en préstamos en todo Iberoamérica. El británico Standard Chartered tiene una mayor exposición incluso que el Santander, ya que el 90% de sus ganancias dependen de préstamos en Asia, África, y el Medio Oriente. Santander, Standard y el HSBC representan una vulnerabilidad concentrada para la City de Londres.

Esto no es algo inesperado. El semanario EIR ha puesto al descubierto la burbuja de los mercados emergentes desde el 2011, señalando en particular el caso del acarreo de fondos en Brasil. Brasil estuvo atrayendo capitales especulativos con una tasa de interés de 12%, que luego se redujo a la tasa actual de 10.5%, que es todavía muy alta. Hay rumores de que para detener la fuga de capitales Brasil subirá sus tasas de nuevo a un 11.25%, que es 25 puntos básicos más bajo que las de Uganda.

Los especuladores en pánico están pidiendo a gritos a la Reserva Federal de Estados Unidos que detenga su política de "reducir" la Emisión Cuantitativa (la política de imprimir dólares para comprar activos tóxicos a la banca, que redujo recientemente de $85,000 millones al mes, a $65,000 millones) y al Banco Central Europeo (BCE) le piden que lance una oferta de Emisión Cuantitativa pronto. Estas presiones pasan por alto el hecho de que las inyecciones de liquidez son la causa del problema, no la solución. El dinero barato utilizado para el acarreo de fondos, para empezar, fue el dinero que imprimió la Reserva Federal y el BCE. Esas acciones fueron la reacción errónea a la crisis de 2007-08, dado que fue como darle más droga al drogadicto, empeorando el problema. Seguir con los rescates al sistema de ese modo significaría aumentar el potencial de una explosión hiperinflacionaria.

¿Han aprendido los bancos centrales de sus errores? No. Al presidente del BCE, Mario Draghi, le preguntaron qué pensaba que era la causa de la crisis en los mercados emergentes, y dijo que no sabía. "Los motivos de la situación actual en los mercados emergentes son muy complejas y ciertamente están fuera del control de las autoridades de la zona del euro o ciertamente fuera del área de la política monetaria", dijo Draghi en una conferencia de prensa el 6 de febrero.