Voceros rusos califican de intento de golpe de Estado los acontecimientos en Ucrania

21 de febrero de 2014

20 de febrero de 2014 — En los últimos dos días, varios funcionarios rusos, incluido el Ministro de Relaciones Exteriores, Sergei Lavrov y el vocero del Presidente Vladimir Putin, Dmitri Peskov, caracterizaron los enfrentamientos en Kiev y en otras ciudades ucranianas como un intento de golpe de Estado. "El Presidente cree que la situación que se está desarrollando actualmente en Ucrania es culpa de los extremistas" dijo. "Moscú condena la violencia de los elementos radicales en fuertes términos, quienes, violando todos los acuerdos anteriores que ya se habían logrado, en realidad se aprovecharon de la declaratoria de amnistía para los individuos previamente detenidos y regresaron inmediatamente a acciones violentas. Sus acciones se pueden considerar, y son consideradas por Moscú, exclusivamente como un intento de Golpe de Estado". Destacó que no solo se están apoderando de edificios del gobierno, sino que existen intentos por apoderarse de edificios de la policía y depósitos de armas.

En su conversación telefónica con el Ministro de Relaciones Exteriores de Alemania, Steinmeier, Sergei Lavrov también caracterizó como un intento de golpe de Estado las últimas acciones de los insurgentes ucranianos. Y luego de su conversación con el Ministro de Relaciones Exteriores de Kuwait, Lavrov rechazó los intentos "de algunos políticos de países Occidentales" de culpar a Rusia de la crisis, y agregó que "es el gobierno actual de Ucrania el que tiene que resolver la situación actual dentro del marco de la Constitución, y advertimos en contra de cualquier intento de intromisión mediadora. A mi me parece que nuestros socios europeos ya han 'mediado' demasiado".

Mikhail Margelov, presidente de la Comisión de Asuntos Internacionales del Consejo de la Federación (la Cámara alta de la Asamblea Federal rusa) se hizo eco de las acusaciones hechas por parlamentarios ucranianos del Partido de las Regiones, en el sentido de que las guerrillas de Kiev están muy bien entrenadas y están escalando la violencia, siguiendo un plan preconcebido. Los enfrentamientos en la calle Hrushevksy en enero, dijo, demostraron que la violencia estaba totalmente planeada, con arsenales de cascos, garrotes y proyectiles ya preparados con antelación. Calificó esto de "formato Halych" [gallego, en referencia a la parte más occidental de Ucrania] de combate, que "evidentemente está bien organizado".