Neonazis en Ucrania y el papel de Rice y Soros para desestabilizar Ucrania

28 de febrero de 2014

28 de febrero de 2014 — En su batchelorshow.com del 25 de febrero, John Batchelor destacó que mientras los medios de comunicación rusos a partir del otoño le han dedicado tiempo a explicar la historia virulenta de los partidos neonazis ultranacionalistas del oeste de Ucrania que se congregan bajo la bandera roja y negra del abuelo de los partidos fascistas ucranianos, los medios de comunicación estadounidenses permanecen ajenos. Tampoco ha mencionado la Casa Blanca a los judíos o el antisemitismo en los diversos comentarios dirigidos a Moscú, aconsejando al Presidente ruso Vladimir Putin que no intervenga en el caos ucraniano, destaca Batchelor. De hecho, las fuentes de Batchelor le han dicho que el Kremlin sostiene que Susan Rice ha estado en contacto con el inversionista George Soros, quien ha utilizado su riqueza e influencias abiertamente para desestabilizar la situación en Ucrania desde por lo menos la Revolución Naranja del 2005.

En el período entre la Primer y Segunda Guerras Mundiales, cuando Ucrania se volvió parte de la URSS, hubo una serie de pogroms antijudíos. Durante la Segunda Guerra Mundial, los nacionalistas ucranianos en el oeste de Ucrania prefirieron cooperar con los ocupantes nazis, y algunos de ellos fueron decisivos en facilitar las actividades del holocausto.

Mientras tanto, el rabino ucraniano Moshe Reuven Azman le hizo un llamado a los judíos en Kiev para que abandonen la ciudad, y de ser posible el país, ante el temor de que los judíos de la ciudad se conviertan en víctimas en medio del caos, informó el 21 de febrero el periódico israelita Ma'ariv.

"Le dije a mi congregación que abandonara el centro de la ciudad o toda la ciudad y si fuera posible también el país" le dijo el rabino Azman a Ma'ariv. "Yo no quiero tentar la suerte" agregó, "pero hay constantes advertencias en relación a las intenciones de atacar las instituciones judías". Batchelor informó sobre bombas incendiarias arrojadas en contra de una sinagoga nueva en Zaporiyia, a 250 millas al sur de Kiev, lo que ha acelerado los planes ante cualquier tipo de contingencia, incluyendo la evaluación de la comunidad judía.

Edward Dolinsky, líder de la organización coordinadora de judíos en Ucrania, describió la situación en Kiev como grave, y le dijo al Ma'ariv que "nos pusimos en contacto con el Ministro de Relaciones Exteriores [de Israel] Avigdor Lieberman solicitándole su ayuda para garantizar la seguridad de la comunidad".