Obama planea la siguiente provocación contra Rusia: sanciones y guerra económica

4 de marzo de 2014

4 de marzo de 2014 — Según Josh Rogin, en su artículo del Daily Beast [1] de ayer, un equipo de la Casa Blanca, el Departamento de Estado y del Tesoro están trabajando 24 horas para preparar los blancos de la lista de sanciones que se van a incluir en una nueva Orden Ejecutiva de Obama que tiene como objetivo a Rusia. Según las fuentes de Rogin en la Casa Blanca, las sanciones podrían incluir a funcionarios de las fuerzas armadas y del gobierno de Rusia, empresarios rusos y "separatistas" de Crimea. Estados Unidos ya ha cancelado varias reuniones bilaterales programadas con antelación con funcionarios rusos, entre ellas el viaje programado de la delegación de la Armada de EU a Moscú para discutir sobre cooperación naval, un viaje a Moscú del Representante Comercial de EU y los preparativos para la próxima reunión del G-8 en Sochi. De hecho, Obama está considerando sacar a Rusia totalmente del G-8. También una delegación rusa invitada a Washington para sostener pláticas sobre cooperación energética fue desinvitada en el último momento.

Según Rogin, la Casa Blanca de Obama estaba en el proceso de redactar sanciones en contra de Yanukóvich y el gobierno ucraniano, cuando ocurrió el golpe neonazi la semana pasada. Ahora que Rusia ha enviado tropas a Crimea según se dice —no hay confirmación oficial de esto, excepto por los alegatos del gobierno golpista ucraniano en Kiev— la nueva Orden Ejecutiva apunta hacia Putin y Rusia. La expedición de una Orden Ejecutiva así requiere respaldarla con hechos que justifiquen las acciones, pero a los funcionarios de la Casa Blanca no les preocupan estos requisitos.

La Casa Blanca busca también que el Congreso se una al carro de las sanciones. Ya el senador John McCain está presionando para que se amplíe la Ley Imperio de la Ley y Responsabilidades Sergei Magnitsky sobre violaciones a los derechos humanos para que incluya las acciones en Ucrania. McCain le hizo también un llamado al gobierno para que reactive los planes ampliados para el despliegue de los sistemas de defensa antimisilísticos que incluya hasta Europa Oriental, ahora teniendo como blanco a Rusia abiertamente.

Esta tarde, el Presidente Obama dio una breve declaración en la Casa Blanca en la que anunció que va a trabajar con el Congreso sobre sanciones para "aislar a Rusia" y que el Secretario de Estado Kerry le va a ofrecer ayuda al gobierno ucraniano cuando llegue a Kiev el martes próximo.

Pero ayer en una entrevista en Político [2] el líder de la bancada de mayoría en el Senado, Harry Reid le echó un balde de agua fría a las amenazas de sanciones de Obama en contra de Rusia, advirtiendo que EU debe "abstenerse" de cualquier sanción hasta ver como se desenvuelve la situación, y que cualquier sanción de EU se debe coordinar con Europa, ya que ésta tiene mucho más en juego en los acontecimientos en Ucrania y Rusia. "No siga adelante sin la comunidad europea" advirtió Reid, destacando que "sus intereses son fundamentales".

Después de reunirse hoy durante cinco horas, los Ministros de Relaciones Exteriores de Europa anunciaron que ellos "van a considerar... medidas adicionales específicas" —no especificadas— en contra de Rusia, si Rusia no toma medidas para "frenar la escalada". Lady Ashton de Gran Bretaña y Laurent Fabius de Francia le dieron hasta el jueves a Rusia para que "frenar la escalada", o que se atenga las consecuencias, aunque en la declaración de los Ministros de Relaciones Exteriores no se da tal ultimátum. El presidente del Consejo de la UE Van Rompuy anunció que convocaría a una cumbre de jefes de Estado para el jueves. Es dudoso que esta cumbre pueda ser más exitosa que la docena de cumbres de la UE que ha habido para resolver la quiebra de Europa.