Funcionarios veteranos de los gobiernos republicanos exigen enfrentar la realidad de la situación de Ucrania

7 de marzo de 2014

7 de marzo de 2014 — Dos individuos bastante diferentes que participaron en gobiernos republicanos, como Henry Kissinger de Harvard, los Rockefeller, la facción "realista" en la política exterior, y el veterano disidente del equipo de "Reaganomics" en el gobierno de Reagan, Paul Craig Roberts, publicó cada uno artículos el jueves 6 sobre el peligro de las falsas suposiciones que guían lo que se toma como la politica de Estados Unidos al respecto de Ucrania.

Kissinger dice al comienzo de su artículo [1] publicado en el diario Washington Post, que "las discusiones públicas sobre Ucrania solo hablan de confrontación. ¿Pero sabemos hacia dónde nos dirigimos? En mi vida, he visto empezar cuatro guerras con enorme entusiasmo y respaldo público, todas las cuales no sabíamos como terminarlas y de tres de ellas nos retiramos de modo unilateral. La prueba de la política está en cómo termina, no cómo comienza".

Luego continúa con un estilo de "por un lado, y por el otro" para plantear los intereses y errores de las diferentes partes en esta crisis, Estados Unidos, Rusia, la Unión Europea, y los mismos ucranianos. De los ucranianos dice que los políticos no están dispuestos a negociar y compartir el poder, y comenta que "un política sabia de Estados Unidos hacia Ucrania buscaría el modo en que las dos partes del país cooperaran la una con la otra. Debemos procurar la reconciliación, no el dominio de una facción".

Señala que "Rusia y Occidente, y menos que nadie las diversas facciones en Ucrania, no han actuado en base a estos principios. Cada uno de ellos ha empeorado la situación. Rusia no podrá imponer una solución militar sin aislarse al tiempo en que muchas de sus fronteras ya están en situación precaria. Y sobre Occidente, satanizar a Vladimir Putin no es una política; es una cortada por la carencia de una política".

Kissinger presenta cuatro puntos a considerar en estas líneas, sobre como proceder. Es notable, que a la luz de la tendencia actual de la política de Occidente, dice que Ucrania no debe unirse a la OTAN.

Paul Craig Roberts, en su artículo, continúa con la serie de denuncias sobre el golpe organizado por Washington contra Ucrania, enfocándose en uno de sus temas: El papel de la enorme desinformación llevada a cabo por los "medios de comunicación convencionales", que han sido un respaldo decisivo para el golpe. En sus denuncias sobre las "prenstitutas", el tumba en repetidas ocasiones la mentira fundamental que apuntala la matriz de opinión creada en Estados Unidos, eso de que Rusia invadió a Ucrania. Luego de denunciar a las "prenstitutas", Roberts subraya que incluso excepciones a la regla como lo son Glenn Greenwald y Abby Martin de Russia Today —por los cuales expresa una gran admiración por su inteligencia y valor— "no se escapan por completo de la propaganda de Occidente".

Roberts cita los casos de estos dos que son tomados por la propaganda de Occidente sobre que Rusia invadió a Crimea, cuando "el hecho real es que esos 16,000 efectivos rusos han estado en Crimea desde la década de 1990. Bajo el acuerdo entre Rusia y Ucrania, Rusia tiene el derecho a mantener 25,000 efectivos de tropa en Crimea".

Roberts lleva esto a la situación interna de Estados Unidos, con el caso de la llamada de teléfono intervenidas entre Urmas Paet, ministro de Relaciones Exteriores de Estonia y Catherine Ashton, que abre un enorme boquete en la propaganda de Occidente. [Un resumen de la prensa de ayer de Estados Unidos indica eso, contrariamente a la prensa en el resto del mundo, ¡ningún otro medio de comunicación estadounidense cubrió las revelaciones explosivas sobre el diálogo entre Paet y Ashton!]

Roberts sintetiza la situación actual en su párrafo final:

"Lo que pasó en Ucrania es que Washington conspiró en contra y derrocó a un gobierno legítimamente electo, y luego le dio el control a unos neonazis que están amenazando a la enorme población rusa en Ucrania del Sur y del Este, provincias que eran anteriormente parte de Rusia. Estos rusos que están amenazados le han pedido a Rusia que los ayude, y así como los rusos en Ossetia del Sur, ellos van a recibir la ayuda rusa. El régimen de Obama y sus prenstitutas van a continuar mintiendo sobre todo".