La televisión nacional rusa presentó una entrevista con LaRouche en horario estelar

8 de marzo de 2014

La televisión nacional rusa presentó una entrevista con LaRouche en horario estelar

8 de marzo de 2014 — El noticiero de las 9:00 de la noche del canal de televisión Rusia 1, la segunda estación televisiva más grande de Rusia, presentó de manera prominente una entrevista con Lyndon LaRouche sobre la crisis en Ucrania. Este programa fue la tercera noche en la semana en que LaRouche ha estado en un importante canal de televisión ruso. El segmento (en ruso) se puede ver en: http://www.vesti.ru/only_video.html?vid=582765 [1]

Enseguida la traducción al español de la transcripción del programa:

Conductora del programa: Es obvio que el golpe en Kiev no podía haber sucedido sin el respaldo directo de Occidente. Prominentes políticos de la Unión Europea y de Estados Unidos visitaron la Maidan abiertamente y respaldaron la intensión de la turba de derrocar al gobierno electo democráticamente. Así lo hizo en la víspera de la cumbre en Vilnius el 29 de noviembre de 2013, la presidenta del parlamento lituano, Loreta Grauiniene, en una visita no autorizada a Kiev durante la cual ella habló desde la tarima en la plaza Maidan. Catherine Ashton, Alta Representante de la Unión Europea para Política Exterior y Seguridad, se apareció en la Maidan, como también lo hizo Jaroslaw Kaczynski, ex primer ministro polaco. La visita más memorable, sin embargo, fue la que hizo Victoria Nuland, subsecretaria de Estado de Estados Unidos, quien repartió a los manifestantes pastelitos y galletas. En un informe a puerta cerrada en la Casa Blanca, Nuland reconoció que Estados Unidos había gastado más de 5 mil millones de dólares para apoyar el golpe de estado en Ucrania.

Yevgeni Popov se informó sobre el papel de Occidente en una entrevista con el veterano político estadounidense Lyndon Larouche.

Popov: Quienes decidieron el destino de Yanukóvich y lo forzaron a salir de la capital no tienen apellidos ucranianos. Después de todo, fue el primer ministro de Polonia, Donald Tusk, quien hizo público que el presidente había acordado adelantar las elecciones. Su representante, Sikorski, ministro de Relaciones Exteriores, estaba en las oficinas de la Presidencia en la calle Bankovskaya en el momento, con Steinmeier y Fabius. Los ministros de Relaciones Exteriores de Polonia, Alemania, y Francia hicieron su trabajo: convencieron a Yanukóvich de firmar el acuerdo, el cual también firmó la oposición, y que luego lo olvidó de inmediato. Y parecía que los de la Maidan habían logrado su victoria en Kiev.

Lyndon LaRouche, quien tiene ahora 91 años de edad, es un idealista americano, a quien incluso J. Edgar Hoover y Kissinger quisieron acabar en su momento. LaRouche, quien ha seguido los acontecimientos en la Maidan desde diciembre, señala que los titiriteros no se encontraban en el escenario en el momento decisivo. Ya Nuland del Departamento de Estado les había repartido galletas temprano, mientras que los senadores McCain y Murphy tomaban fotos con sus teléfonos celulares, también antes de los acontecimientos principales.

LaRouche compara la Maidan con el componente de un escenario en construcción que se vino abajo en Siria, y ahora Estados Unidos está tratando de levantarlo de nuevo. Pero Ucrania es sólo una meta intermedia.

LaRouche: La cuestión es que Ucrania es una zona, que Occidente utiliza para quebrar a Rusia. Si no consiguen la ruptura por medios diplomáticos, van más allá.

Popov: La tarea no es nueva y los métodos no son originales. Empezando a mediados de la década de 1940, LaRouche recuerda, después de la guerra, Estados Unidos rescató y reclutó criminales nazis y a sus secuaces, con el fin esencialmente de enviarlos de vuelta al mismo frente.

LaRouche: Ucrania res realmente solo un punto estratégico de interés. No se trata de una crisis ucraniana. Ucrania tiene... una organización nazi que todavía es una organización nazi muy activa... desde que la parte ucraniana de la organización de Hitler, que se especializaba en matar polacos y judíos.

Popov: De este modo, los emisarios estadounidenses prefieren no mencionar los desmanes de Sector Derecho en Kiev. O que fueron asesinadas 100 personas, a una distancia cómoda de Washington. Y sobre el policía envuelto en llamas por los cocteles Molotov; eso, por supuesto, fue una provocación. Después de todo, las manifestaciones en Kiev fueron pacíficas. Pero los estrategas de Occidente no anticiparon que abría un levantamiento contra el Maidan en el sureste y en Crimea. En el 2004, les había ido bien allí, también.

LaRouche: Crimea es una vulnerabilidad para Rusia. Si tomas toda la zona de la región sureña de Ucrania, y la zona del mar, el Mar Negro, allí, y entras en Crimea, está en el centro de vulnerabilidad de Rusia, de los problemas geopolíticos para Rusia. La defensa militar efectiva de Rusia es vulnerable, ¡en el ombligo de Rusia! Pero ese no es el asunto realmente. El asunto es destruir y derrotar a Eurasia.

Popov: LaRouche no quiere escuchar de "intereses comunes europeos" en Ucrania. En la filosofía posindustrial, Gran Bretaña y Estados Unidos tienen la última palabra. "¡Europa Occidental está muerta! ¡No hay soberanía en Europa Occidental! Lo único que da alguna señal de vida es Alemania... que está verdaderamente preocupada por tratar de conseguir un acuerdo de paz".

Las cosas son más complejas en el Este. A él le parece que la amenaza de sanciones contra Rusia es un chiste. Él recuerda como sufrió por sus convicciones. En 1989 LaRouche fue sentenciado a 15 años de prisión bajo acusaciones falsas de fraude. Más tarde, el ex Fiscal General Ramsey Clark dijo que el caso en contra de este político era "un enorme abuso de poder del gobierno de Estados Unidos". LaRouche considera que las sanciones en contra de Rusia no van a llegar a ningún lado.

LaRouche: Rusia tiene aliados fuertes, como China e India... con una economía fuerte y una capacidad militar muy capaz. Esa es una región poderosa, en su conjunto. Y eso es lo que tratan de atacar y destruir. Rusia es el punto que ellos escogieron para tratar de quebrar todo el sistema.

La reacción de Rusia y su respuesta, lo cual Occidente no había anticipado, no quiere decir que Washington esté listo para una retirada, advierte LaRouche.

El conflicto entró en una fase totalmente nueva. Tenemos el decisivo referendo en Crimea, e incluso informes sobre mercenarios extranjeros, que ya se les ha visto en Donetsk y en Kiev.