EU envía "mensajes" en tanto que Rusia trata de enfriar la situación

13 de marzo de 2014

13 de marzo de 2014 — Dos acontecimientos en las últimas 48 horas han puesto en claro el marcado contraste entre Washington y Moscú en relación a Ucrania. En tanto que la Casa Blanca continúa con su enfoque de que "si no te gusta, te aguantas" hacia Rusia, los rusos están efectivamente intentando enfriar las tensiones con Kiev.

El martes 11 de marzo, el vocero de la Casa Blanca, Jay Carney, dijo que Rusia debería tomar nota de los ejercicios militares de la OTAN que se están desarrollando ahora en Polonia y con navíos de Bulgaria y Rumania en el Mar negro. "Obviamente hemos mejorado nuestra ayuda a estos países en este caso" dijo. "Y esto es parte de nuestro esfuerzo para trabajar con nuestros socios internacionales y aliados y de expresarnos juntos con voz clara en el sentido de que las acciones emprendidas por Rusia de intervenir militarmente en contravención del derecho internacional y en violación a la integridad territorial de Ucrania es algo a lo que todos nosotros nos oponemos". Y aunque Carney dijo que la Casa Blanca buscaba una solución diplomática a la crisis, dejó en claro que dicha solución solo puede darse si Rusia ve las cosas como Washington las ve.

Rusia, por su parte, respondió positivamente a la solicitud de Kiev de que se le permitiera sobrevuelos de reconocimiento sobre territorio ruso, bajo los términos del Tratado de Cielos Abiertos de 1992, para verificar que Rusia no esté acumulando tropas en la frontera preparándose para invadir Ucrania. El Ministro de la Defensa, Anatoly Antonov, le dijo a los reporteros en Moscú que, bajo el tratado, tanto Rusia como Ucrania tienen derecho a sobrevolar sobre el territorio del otro, pero que Kiev nunca antes lo había solicitado. "Hemos decidido permitir dichos vuelos" dijo, según Russia Today. "Esperamos que nuestros vecinos sientan la seguridad de que no existe ninguna actividad militar que los amenace en la frontera".

Un día antes, Igor Tenyukh, Ministro de la Defensa nombrado por los golpistas del gobierno de Kiev, había alegado que Rusia estaba acumulando 220,000 tropas, con 1,800 tanques y 400 helicópteros en las zonas adyacentes al este de Ucrania, un alegato que Antonov negó tajantemente. "Los oficiales militares ucranianos saben bastante bien que ni juntando todos los distritos militares Sur y Oeste [de Rusia] tenemos tanto equipo. La única manera en que se podría llegar a esa suma es si se incluye también a sus familias", dijo. "Yo disuadiría al señor Tenyukh de echarle más leña al fuego de la crisis, que parece ser lo que está haciendo". Antonov advirtió que los ejercicios militares ucranianos que se están llevando a cabo en el este de Ucrania "en una zona que está agobiada con protestas masivas en contra del nuevo gobierno que llegó al poder producto de un golpe de Estado, es una empresa arriesgada, que podría desestabilizar más la situación política en Ucrania".