Feinstein coloca a la Casa Blanca de Obama en el centro del escándalo de espionaje de la CIA al Senado

14 de marzo de 2014

14 de marzo de 2014 — La senadora Diane Feinstein (demócrata por California) presidenta de la Comisión de Inteligencia del Senado, en el discurso de orden que dio ante el Senado el martes 11 del presente, culpó directamente a la Casa Blanca. En su discurso ella afirmó:

"En mayo del 2010, el personal de la Comisión notó que [ciertos] documentos que habían sido entregados para que la Comisión los revisara ya no estaban disponibles. Los funcionarios hablaron con personal de la CIA en la localidad correspondiente, quienes inicialmente negaron que los documentos habían sido eliminados. El personal de la CIA culpó entonces al personal de tecnología de la información, quienes en su mayoría eran contratistas, por haber ellos eliminado los documentos sin orden ni autoridad. Y LUEGO LA CIA DECLARÓ QUE LA ELIMINACION DE LOS DOCUMENTOS FUE ORDENADA POR LA CASA BLANCA. Cuando la Comisión se dirigió a la Casa Blanca, esta negó haberle dado a la CIA tal orden". (Énfasis agregado)

Aunque esto lo pasaron por alto o lo enterraron en la mayoría de las notas de prensa sobre el tremendo discurso que dio la senadora Feinstein, lo destacó la columnista liberal del diario Washington Post, Dana Milbank, en su columna titulada "A true obama scandal" (Un verdadero escándalo para Obama) [1], pero parece ser que se lo cambiaron por el título de "Allegations of CIA spying on the Senate deserve investigation" (Los alegatos del espionaje de la CIA al Senado merecen ser investigados).

Milbank, quien generalmente ridiculiza los ataques que hacen los republicanos contra Obama, escribió que el alegato más dañino sobre los delitos cometidos por el gobierno de Obama no proviene de sus enemigos del Partido Republicano, sino de una amiga, Dianne Feinstein. El informa que Feinstein dijo que "la Casa Blanca ordenó la eliminación de los documentos", y agrega:

"Feinstein se merece mucho más que una disculpa. La Casa Blanca tiene que soltar los documentos que está escondiendo del público, y debe despedir a los funcionarios de la CIA involucrados y someterlos a una investigación bajo un fiscal independiente".

Milbank señala, en particular, que fue Robert Ettinger, el abogado en funciones de la CIA, quien fue la persona que introdujo el "informe de los delitos" ante el Departamento de Justicia (DOJ), acusando al personal del Senado de robarse documentos clasificados. (Esto es algo distinto a la solicitud que hiciera la semana pasada el Inspector General de la CIA al DOJ). Feinstein señaló que se menciona el nombre de este individuo más de 1,600 veces en el informe del Senado sobre el plan de interrogación y tortura de la CIA.

Una editorial del periódico New York Times [2] responsabiliza de esto a Obama.

"Fue suficientemente indignante que dos presidentes sucesivos hayan encubierto el historial de detenciones ilegales, ejecuciones, secuestros, torturas y rudos interrogaciones infructuosas de la Agencia Central de Inteligencia a sospechosos de terrorismo", comienza diciendo el editorial, y luego señala que Feinstein mostró que la CIA puede haber cometido delitos para evitar que su programa de interrogación fuera expuesto. Después de revisar el discurso de Feinstein, y de el llamado que le hace a Obama para que haga público el informe del Senado, concluye diciendo:

"El encubrimiento prolongado de las detenciones de la CIA, es el resultado de la decisión tomada por el señor Obama cuando asumió el cargo para no llevar a cabo ninguna investigación al respecto. Solo podemos esperar que él sabe que habiendo perdido a Dianne Feinstein, ya no tiene más opción que actuar a favor de la divulgación y la responsabilidad".