La Casa Blanca confirma que Obama retiene documentos sobre torturas; alega el privilegio ejecutivo para proteger a Cheney

15 de marzo de 2014

15 de Marzo de 2014 — La Casa Blanca de Obama, por primera vez admitió que ha reteniendo miles de documentos sobre el programa de tortura de Cheney, y que el Presidente Obama está ejerciendo el privilegio ejecutivo para proteger a Bush y a Cheney. Esta confesión condenatorio fue hecha como respuesta a una pregunta sobre el artículo de MacClatchy que circuló el jueves, el cual informaba que en los últimos cinco años, la Casa Blanca de Obama ha estado reteniendo mas de 9,000 documentos secretos que la Comisión Especial sobre Inteligencia del Senado había pedido en sus investigaciones sobre el programa de detenciones e interrogatorios de la CIA en el período de Bush.

"Esto tiene que ver con el precedente y la necesidad, institucionalmente, de proteger algunas de las prerrogativas de la rama ejecutiva y el despacho de la Presidencia", dijo ayer Jay Carney, vocero de la Casa Blanca. "Todos estos documentos pertenecen y provienen del gobierno anterior. No tienen nada que ver con este gobierno, pero estos son asuntos que se tienen que revisar a la luz de prerrogativas ejecutivas reconocidas por mucho tiempo y por intereses de confidencialidad". Carney pasó luego a describir esto como un "muy pequeño porcentaje de documentos de los mas de 6 millones de páginas que se le han entregado" al Senado, que según él "no va o no debería dilatar la terminación del informe de la Comisión".

Carney añadió mintiendo, que Obama quiere que la Comisión de Inteligencia del Senado presente su informe sobre el programa de la CIA para que sea desclasificado.

Pero no aguanten la respiración: Es bien sabido que el súper compinche de Obama, John Brennan, director de la CIA, quien estuvo profundamente involucrado en el programa de torturas de la CIA, se opone totalmente a que este informe se dé a conocer, y el mismo Obama ha dicho en repetidas ocasiones que él se opone a que se publiquen los trapos sucios de Bush y de Cheney, y en el 2009, cuando en 2009 se hicieron públicos algunos de los memorandos sobre tortura durante Bush y Cheney, que "no se va a ganar nada dedicándole nuestro tiempo y energía a buscar culpables por el pasado".