11 millones de casas vacías por toda Europa, casi el triple del número de personas sin hogar

15 de marzo de 2014

15 de marzo de 2014 — Actualmente hay más de 11 millones de casas vacías por toda Europa, en tanto que 4.1 millones de personas no tienen hogar, según revela un artículo del diario londinense Guardian del 23 de febrero. La mayor cantidad de unidades vacías está en España, con 3.4 millones, le siguen Italia (2.7 millones), Francia (2.4 millones) y Alemania (1.8 millones).

En España, las 3.4 millones de unidades vacías representan el 14% de todas las propiedades y hay un número adicional (medio millón) de casas a medio construir que simplemente las están derribando.

El artículo del Guardian señala correctamente la delirante burbuja de bienes raíces europea que creció como el cáncer entre el 2004 y 2008, igual que la de Estados Unidos y otros lugares, y destaca que muchas de las propiedades españolas vacías fueron recuperadas por los bancos quitándoselas a los propietarios después de que incumplieron con sus hipotecas. Pero lo que el Guardian no informa es la razón de por qué está sucediendo esto: los bienes recuperados se ponen después en los libros de contabilidad de los bancos como si realmente fueran activos rentables, lo que contribuye a disfrazar la total bancarrota de estos bancos, tanto en España como en toda Europa. Si los bancos se vieran forzados a vender estas propiedades (con enormes pérdidas) o a marcarlos al precio de mercado (valor actual de mercado), su nivel ya explosivo de cartera vencida se iría hasta las nubes. Su bancarrota de facto se volvería inevitablemente una hecho público.

La lógica monetarista de los bancos es impecable: mejor pretendamos que estas casas tienen algún valor financiero, asegurándonos que no se le permita a nadie vivir en ellas, aunque esto signifique que se destruyan 4 millones de vidas, desprotegidas, desempleadas y hambrientas.

Otra forma con la cual los bancos europeos, al igual que sus contrapartes estadounidenses encubren su bancarrota real, es con la práctica fraudulenta de la "tolerancia" conocida algunas veces como préstamos "extendidos y pretendidos". Con esta artimaña, los bancos simplemente renuevan los préstamos de cartera vencida a individuos y compañías, con el fin de mantener la ilusión de que de alguna forma son activos redituables. Como destaca Wolf Richter en un artículo del 16 de febrero en Investing.com: "Si se permitiera que entrara la realidad, muchos de estos bancos [europeos], retacados hasta los pisos ejecutivos con 'activos' en descomposición, se colapsarían y los más grandes entre ellos podrían hacer trizas a España, Italia e incluso Francia".

Hasta lo que los bancos admiten públicamente es lo suficientemente malo. Para junio del 2012, 6.71% de todos los préstamos de los bancos europeos estaban vencidos, lo que sumaba unos $1.3 billones en cartera vencida. En el caso de Italia, el número oficial es de 9.1%. Pero de nuevo, España se lleva el premio. La cartera vencida oficial de España para diciembre del 2013 alcanzó un 13%, aunque el economista Juan Laborda argumenta que el nivel real es de 23%, un cálculo razonable en vista del fraude con las unidades de casa-habitación descrito anteriormente.

¿Sorprende entonces que el FMI y demás estén chillando desesperadamente para que el Banco Central Europeo (BCE) intervenga con billones para rescatar a los bancos en quiebra?