Los orates partidarios de la guerra le piden a Obama una escalada militar por Ucrania

12 de marzo de 2014

12 de marzo de 2014 — En tanto que se intensifican las maniobras militares en ambos lados en torno al conflicto de Ucrania, y la confrontación diplomática también se hace más tensa, en Washington se escuchan voces influyentes de locura extrema, que de hecho hacen llamados a una confrontación nuclear con Rusia.

Cualquiera que todavía esté neciamente desestimando las advertencias de Lyndon LaRouche al respecto de una muy posible guerra termonuclear, debe despertarse y tomar nota de lo siguiente:

Un artículo titulado "Cómo meterle presión militar a Rusia", fue publicado el 9 de marzo en el Wall Street Journal, escrito por Jim Thomas, vicepresidente del Centro de Evaluaciones Estratégicas y de Presupuesto (CSBA, por sus siglas en inglés). El CSBA lo dirige el coronel (r) Andrew Krepinevich, quien fue entrenado al final de su carrera por Andrew Marshall, quien fue por mucho tiempo director de la Oficina de Evaluación Neta del Pentágono. Marshall es el gurú detrás de la fracasada Revolución en Asuntos Militares (Revolution in Military Affairs), y ha estado adoctrinando oficiales de las fuerzas armadas con sus opiniones por décadas, muchos de los cuales hoy están en el CSBA, y que son los autores intelectuales del concepto de Batalla Aire-Mar, del cual muchos críticos han advertido que nos podría meter en una guerra con China, que de ningún modo tendría que ocurrir.

En este artículo, Thomas alega que la diplomacia en torno a la crisis en Ucrania esta bien, "pero es también necesario pensar en las opciones militares". El aboga por:

1) Equipar a Polonia con aviones F16 con ojivas nucleares, "de manera que puedan participar en la misión nuclear de la OTAN".

2) "Almacenar armas nucleares en los territorios de las líneas avanzadas de los aliados, como Polonia, si se deterioran más las relaciones con Rusia".

3) Una estación permanente de fuerzas de la OTAN en Polonia, Rumania, Estonia, Latvia y Lituania.

4) "Esto puede incluir defensas antimisiles para proteger las bases más importantes, junto con armas antiaéreas, antiblindados, y contra buques para contrarrestar incursiones aéreas, terrestres o navales".

5) "Considerar seriamente que Ucrania pida en un futuro ayuda militar indirecta, especialmente si Rusia intensifica la crisis en Crimea o despliega sus fuerzas hacia otras provincias del Oriente de Ucrania". Y,

6) Aunque "parece poco probable imaginar tropas de la OTAN en territorio de Ucrania, no obstante, todavía sería posible imponer un costo duro a Rusia en sangre y hacienda por medio de una guerra irregular prolongada si éste se anexa formalmente a Crimea o intenta ocupar otras partes del país", concluye Thomas.