Senador Reid: son "patentemente absurdos" los alegatos de la CIA contra del equipo de la Comisión de Inteligencia del Senado

22 de marzo de 2014

21 de marzo de 2014 — El líder de la bancada de mayoría del Senado, Harry Reid (demócrata de Nevada), ordenó que se investiguen las computadoras de la Comisión de Inteligencia en búsqueda de los hechos incontestables sobre los alegatos "patentemente absurdos" de la CIA en contra del equipo de la Comisión. El diario Los Angeles Times por su parte, pide desclasificar y dar a conocer el informe de la Comisión.

El senador Harry Reid notificó ayer al Procurador General Holder y al Director de la CIA Brennan que había solicitado al oficial de orden del Senado que llevara a cabo, en coordinación con la Comisión de Inteligencia, una evaluación forense de las computadoras de la Comisión, para determinar cómo se obtuvo el documento "Panetta Review" (Informe Panetta) que constituye el núcleo de la controversia entre la CIA y la Comisión. Ese documento de los primeros días del gobierno de Obama supuestamente corrobora muchos de los hallazgos en el estudio de 6,000 páginas de la Comisión sobre los procedimientos utilizados después del 11 de septiembre en los interrogatorios de los detenidos —el empleo de técnicas de dolor y miedo— hallazgos que disputó la CIA el año pasado en su respuesta al informe de la Comisión. El tan buscado Informe Panetta cayó en manos del equipo de la Comisión cuando examinaban miles de documentos de la CIA. La presidenta de la Comisión, Diane Feintein, dijo que estaba entre los documentos que le había reenviado la CIA a la Comisión, pero la CIA alega que los miembros del equipo lo obtuvieron entrando sin autorización a los sistemas de computadoras de la CIA; se supone que el asesor jurídico en funciones de la CIA presentó una denuncia penal ante el Departamento de Justicia con los alegatos de la CIA.

Reid le dice a Holder en su carta que "la decisión de la CIA de meterse sin permiso a los recursos y al trabajo de la rama legislativa es absolutamente indefendible, sin importar el contexto. Esta acción tiene serias implicaciones en la separación de poderes. No importa si esta acción se tomó en respuesta a la inquietud de que el documento en disputa estaba en posesión de la Comisión; esto resalta como una violación categóricamente diferente y más seria".

En caso de que el Procurador General no hubiera recibido el mensaje, el senador Reid le dice en su párrafo final:

"En mi capacidad de líder del Senado de Estados Unidos, las acciones de la CIA me causan gran preocupación. La CIA no solo ha interferido en la legítima actividad de supervisión del Congreso sobre sus actividades, sino que parece que intenta además intimidar a sus supervisores al someterlos a una investigación penal. Estos acontecimientos van al meollo de la separación constitucional de poderes entre las ramas Ejecutiva y Legislativa. Si se deja pasar, esto pondría en tela de juicio la capacidad del Congreso de llevar a cabo sus fundamentales deberes constitucionales y arriesgaría la posibilidad de que se desbocara la comunidad de inteligencia sin tener que responder ante nadie. No se le puede permitir a la CIA que socave la capacidad del Congreso de servir como un control efectivo sobre el poder ejecutivo, tal y como lo pretendieron los fundadores de nuestra nación".

En su carta a Brennan, el senador Reid repasa las revelaciones de Brennan sobre las investigaciones que llevó a cabo la CIA sobre los líderes de la Comisión de Inteligencia y su entendimiento sobre los alegatos en contra del equipo de la comisión. Añade que: "Según lo que yo conozco, la CIA no ha producido ninguna evidencia que apoye sus alegatos de que el equipo de la Comisión del Senado, que no tiene el entrenamiento técnico, haya podido interferir en las redes altamente seguras de la CIA, un alegato que a primera vista es patentemente absurdo". Le pide a Brennan ayuda con la "revisión independiente" a la que Brennan ha convocado públicamente y le pide ayuda a la CIA para que el oficial del orden tenga acceso al sistema computacional, lo que fue concedido por la CIA.

Mientras tanto, un editorial publicado hoy en la sección editorial del Los Angeles Times le hace un llamado al gobierno de Obama para que lleve a cabo una investigación exhaustiva de los alegatos de la Senadora Feinstein, en el sentido de que la CIA registró indebidamente las computadoras de la Comisión de Inteligencia del Senado y trató de iniciar una investigación penal en contra de miembros del equipo de la Comisión. (Ayer el New York Times informó que el Departamento de Justicia se muestra "cauteloso" de quedar en medio de la disputa entre las partes contendientes).

"Es más", continua el editorial del L.A. Times, "el presidente Obama necesita intervenir personalmente para asegurar que el público pueda ver finalmente los documentos que son centro de la controversia: un informe voluminoso de la Comisión sobre la detención e interrogatorios de los sospechosos de terrorismo por parte de la CIA después del 11 de septiembre, una política que ya sabemos incluía el tormento de aguas y otros actos de tortura". El editorial concluye: "Quines han leído el informe lo describen como una imputación feroz que concluye que las notorias 'técnicas mejoradas de interrogación' de la CIA produjeron poca inteligencia de valor. Sin embargo, la agencia ha alegado que el informe contiene 'errores significativos' y estaría satisfecha si se mantiene archivado. Desde hace mucho que se debió de haber desclasificado y dado a conocer para que el público pueda sacar sus propias conclusiones. Obama, quien ha dicho que está comprometido con la desclasificación del informe, puede y tiene que hacer que esto suceda".