El 'Dr. Insólito' Barack Obama juega a la guerra nuclear en video con los líderes del mundo

27 de marzo de 2014

27 de marzo de 2014 — El Presidente Barack Obama convirtió la Conferencia Cumbre sobre Seguridad Nuclear que se llevó a cabo en La Haya, Holanda, el lunes 24, en una sesión de guerra psicológica sobre qué tan cerca estamos de la extinción nuclear. A pesar de la negativa y protestas de la canciller alemana, Angela Merkel, Obama y el primer ministro británico, David Cameron, reunieron a los 35 jefes de Estado y de gobierno del mundo asistentes a la Cuarta Conferencia Cumbre sobre Seguridad Nuclear para que participaran en un juego de video de computadora sobre un escenario de ataque terrorista contra una importante ciudad del mundo, con una bomba nuclear robada.

El escenario tenía como blanco una ciudad importante, como "la City de Londres o Wall Street o Milán", le dijeron a los dirigentes internacionales. Había tres videos hechos profesionalmente que los mandatarios fueron obligados a observar y luego a responder en "tiempo real" a las opciones sobre como responder ante el escenario. El diario londinense Daily Telegraph informó el 25 de marzo que la canciller Merkel de Alemania estaba sumamente molesta ante la emboscada que les pusieron, fuera de todo programa, a participar en un juego de guerra, y que se opuso firmemente, calificándolo de "inapropiado" para una reunión de tan alto nivel de mandatarios del mundo. Finalmente, Obama la presionó a que participara en el juego. El Daily Telegraph señala que "Obama, el único dirigente que jugó acompañado de un funcionario suyo, se dice que presionó para que se llevar a cabo la demostración".

Merkel no fue la única persona que se quedó pasmada por el desplante de Obama. El diario New York Daily del martes 25 tiene un foto que casi cubre toda la primera plana con panorámica de Manhattan con un hongo nuclear detrás, con un sutítulo que dice "¿Una bomba nuclear en Nueva York, señor Presidente?" con un titula grande arriba: "¡Gracias por compartir!" La foto de primera plana está acompañada de un editorial titulado "El Presidente doctor Insólito" (en referencia a la famosa película de 1964 sobre la extinción nuclear) y comienza diciendo: "Ahora los neoyorquinos saben lo que quiere decir el Presidente Obama cuando habla del congelamiento nuclear: 'es la sensación escalofriante que inflinge cuando expresa su preocupación sobre un ataque atómico aquí...' Saliendo de la nada, la declaración lleva la sugerencia de que Obama tenía fundamentos para temer que eran más terribles e inmediatos que el nivel de la amenaza general que ha ensombrecido la vida en los cinco municipios por casi 13 años. Hubiéramos tenido suficiente sin las visiones que se vislumbran —una nube de hongo sobre el Centro Rockefeller, una plaza Times Square envenenada con radiación— a partir del intento del Presidente por defender su política hacia Rusia, diciendo, en efecto, que Putin no es Bin Laden".

La editorial vincula también la estratagema del juego de guerra de Obama con su plan de defender la recolección de metadatos de los ciudadanos estadounidenses por parte de la Agencia de Seguridad Nacional. Al asustar de esa manera a los estadounidenses, en particular a los neoyorquinos, él espera salirse con la suya otra vez con su espionaje anticonstitucional.

Lyndon LaRouche comentó que ese comportamiento psicótico de Obama en La Haya es un indicio más de que se ha degenerado hacia una fase efectivamente de Nerón, en donde está dispuesto a matar y no puede esconder su psicosis.