¿Quién verdaderamente cae por inocente? LAS PUTAS PERENNES DEL PERIODISMO AMARILLISTA

3 de abril de 2014
¿Quién verdaderamente cae por inocente?
LAS PUTAS PERENNES
DEL PERIODISMO AMARILLISTA
Por LYNDON H. LAROUCHE, JR.
1 de abril de 2014

Hace algunos años, el ex Presidente Bill Clinton me instó a que ayudara en el esfuerzo de John F. Kerry para ganar la Presidencia de Estados Unidos; pero, para octubre de ese año electoral, ya había comenzado a arrepentirme profundamente de tal empresa. Realmente, Kerry el héroe de guerra había cambiado su profesión, a la del oportunista político; otro héroe de guerra más que cambiaba de profesión. Mi aversión a las vacilaciones del señor Kerry se ha convertido en repugnancia al pasar los años; tuve cada vez más motivos.

Con el ascenso del señor Kerry al papel de Secretario de Estado, bajo Obama, mi aversión al oportunismo de Kerry raya en lo emético: hasta que, recientemente, me topé con el producto de un periodista realmente depravado, Jackson Diehl, del The Washington Post, en las páginas editoriales del diario de 31 de marzo de 2014, en un artículo titulado "Desviación de la realidad". Entonces si, ¡fue hora de vomitar!

Nunca, en la historia de Estados Unidos, ha sido nuestra república traicionada tan vilmente y tan desgraciada como lo ha sido bajo las influencias asociadas con las Presidencias de Bush-Cheney y de Obama. Bajo las condiciones de la derogación inducida de esa Ley Glass-Steagall que había salvado a Estados Unidos con el Presidente Franklin D. Roosevelt, y en efecto, había ganado la guerra contra la maldad de Hitler, Estados Unidos mismo se ha contaminado vilmente con la traición implícita contra nuestra Constitución Federal como bajo esas dos Presidencias: Bush-Cheney y Obama. Con ello viene la infamia pura de una prensa pública que no es solo descarada, sino implícitamente traidora y también, cada vez más, implícitamente genocida contra nuestra propia población, todo ello con relación a las leyes de la población de nuestra república y su Constitución, como bajo esas dos Presidencias más recientes.

Ciertamente, de manera oficial, la caza de una carrera política por parte de John F. Kerry se acerca mucho a una cierta profesión diferente, pero, aunque descarado en ese respecto, incluso repugnante a veces, no empieza a llegar a la profundidad de autodegradación que muestra un mero Jackson Diehl en el referido artículo de Diehl en el Washington Post del 31 de marzo.

No persigo una campaña contra el "puto de la prensa" Diehl; mi objetivo particular en esta comunicación, es el Washington Post, que lo emplea y lo dirige. Los cargos contra el rol del Washington Post hoy día, constituyen el tema notable.

EL CRIMEN CONTRA NUESTRA REPÚBLICA

Bajo amenazas extraordinarias y presiones relacionadas, el Presidente Clinton firmó para apoyar una ley anticonstitucional e implícitamente traidora, una ley pergeñada bajo la dirección nominal de dos malhechores del Congreso, Dodd-Frank, para anular la ley Glass- Steagall. El resultado ha sido la mayor estafa al pueblo y a la nación de nuestro Estados Unidos en toda la historia de nuestra república, ahora. Pocos miembros del Congreso de Estados Unidos, hasta ahora, han mostrado las agallas para dar marcha atrás a ese fraude monstruoso contra nuestros ciudadanos y nuestra república como tal.

Por ejemplo: el Partido Republicano ha adoptado la postura reciente de que sus ambiciones se orientan a ganar una nueva elección general para Presidente, y otros cargos, al final del presente período. Sin embargo, en el tiempo presente e inmediato, la economía de Estados Unidos, en su conjunto, acaba de caer recientemente en la trampa de la llamada política monetarista de "rescate interno" (bail-in), basada en la influencia supervisora de la dirección del imperio británico: un sentimiento verdaderamente patriótico, por supuesto.

Resulta que la misma doctrina de "rescate interno" de Londres y de Wall Street, tiene un efecto actualmente que se puede asemejar justamente a cortarle el cable a u n elevador en el piso 70 de un rascacielos, para los efectos resultantes. Esta catástrofe económica para toda nuestra economía estadounidense habrá ocurrido (según los cronogramas sugeridos actualmente del Partido Republicano) mucho antes de que el Partido Republicano lance su próxima campaña Presidencial que se les promete ser halagüeña. ¿Cómo deben entonces los ciudadanos de Estados Unidos, por lo tanto, evaluar sus posibilidades justas de supervivencia económica bajo la influencia del actual Partido Republicano?

Mientras tanto, en la "procaz" Presidencial actual, el mismo Presidente persigue un propósito que no podría tener otra consecuencia probable que una guerra general termonuclear, global, por todo el planeta en su conjunto: poner la región transatlántica, en general, contra la región euroasiática del planeta, exceptuando el papel por ahora de las fuerzas terroristas islámicas desatadas actualmente por toda Asía y África, como esas que ejecutaron el "11-S" contra nuestro Estados Unidos bajo los ojos vigilantes del vicepresidente Cheney. Mientras que, la tendencia actual en el Congreso de Estados Unidos, es no desafiar los caprichos del Presidente en ese y otros asuntos: se podrían efectuar castigos de los financistas de Wall Street.

El Presidente maldice al Presidente Putin de Rusia, por no aceptar a proceder a lo que llevaría a una guerra termonuclear. El secretario Kerry procura moderar entre los dos, por lo cual Jackson Diehl ataca a Kerry.

Mientras tanto, hay bases firmes para sospechar que el secretario John Kerry procura suavizar el mal talante de un Presidente Obama muy posiblemente demente (o peor) en estos asuntos en cuestión. Por lo cual, un certificado "puto de la prensa", diligentemente calumnia al diplomático ciertamente flexible, Kerry. De cualquier manera, ¿qué tipo de chiflado es Jackson Diehl?