Españoles al límite

26 de marzo de 2014

26 de marzo de 2014 — España está al borde del estallido y a menos que aplastemos a corto plazo el control del imperio británico y la Troika sobre Europa, se está montando rápidamente el escenario en España para que vuelva de nuevo el fascismo o estalle una guerra civil.

Las "Marchas de la dignidad" del 22 de marzo, en las que participaron más de un millón de españoles inundando las calles y plazas de Madrid en protesta en contra de las políticas actuales, es muy diciente. La marcha organizada por los "indignados" que aglutinó a sindicatos, algunos partidos de izquierda y movimientos de oposición cívica, atrajo a ciudadanos de todas partes del país en torno a un manifiesto cuyas principales demandas eran "No al pago de la deuda; Ni un solo recorte más; Fuera los gobiernos de la Troika" y "Pan, Trabajo y techo para todos y todas".

"En 2014, nos encontramos ante una situación extremadamente difícil, una situación límite, de emergencia social, que nos convoca a dar una respuesta colectiva y masiva de la clase trabajadora, la ciudadanía y los pueblos. Millones de trabajadores y trabajadoras se encuentran sin empleo... Cientos de miles de familias han perdido su casa, solo para alimentar la voracidad insaciable de unos pocos banqueros sin escrúpulos. Banqueros a los que los Estados siervos de la Troika alimentan a costa de empobrecer aún más a la clase trabajadora y a las personas más indefensas".

El manifiesto ataca al monstruoso Artículo 135 insertado en la Constitución hace tres años, en donde se establece explícitamente que ¡el pago de la deuda está en primer lugar en las prioridades por encima de todo lo demás! "Ellos lo justifican diciendo que habíamos vivido por encima de nuestras posibilidades y que había que ser austeros, y por lo tanto, era imperativo recortar el déficit. Sin embargo, no ha habido ningún recorte a la hora de inyectar decenas de miles de millones de euros para salvar a los bancos y especuladores".

Un día antes de la marcha, el Presidente de la Comunidad Autónoma de Madrid, Ignacio González, parte de las fuerzas fascistas probritánicas más nefastas dentro del partido gobernante, dejó en claro que su gobierno estaba listo para las confrontaciones. González comparó a los organizadores de la marcha con el partido neonazi de Grecia, Amanecer Dorado, porque se atrevieron a cuestionar la Constitución y amenazó con que los organizadores de la protesta están "jugando con fuego". Obviamente, al final de una marcha absolutamente pacífica, estallaron los enfrentamientos entre los provocadores y la policía antimotines, en donde resultaron heridas más de 100 personas, entre policías y manifestantes.

Las protestas están bien pero el problema en España es que no existe una oposición organizada que tenga la más mínima idea de lo qué debe reemplazar el sistema genocida actual y cómo aplicarlo.

Los organizadores del Movimiento LaRouche España (MLE) están desplegando para reclutar y educar a ese necesario liderato. El primer despliegue en la "Semana de acción del MLE para parar la guerra y el genocidio económico del imperio británico fue organizar a los sindicalistas en Valencia que estaban abordando tres autobuses para asistir a la marcha en Madrid. Los organizadores enfatizaron la lucha internacional, y repartieron volantes sobre la Glass-Steagall, el papel de España en la venidera economía de fusión y del espacio y la declaración del MLE delineando los pasos que tienen que dar los españoles para contribuir a evitar la guerra termonuclear de los nazis de "cuello blanco" de la Troika, que acaban de instalar a los nazis en el poder en Ucrania.

La semana de acción va a concluir con una conferencia de prensa del MLE y un foro en Valencia sobre "Cómo desmantelar a la Troika y su crisis genocida que nos conduce a la guerra termonuclear".