"Obama se hunde más a fondo en territorio de juicio político"

5 de abril de 2014

5 de abril de 2014 — Lyndon LaRouche comentó que "Obama se hunde más a fondo en territorio de juicio político", luego de recibir un informe de un alto funcionario de inteligencia estadounidense quien destacó que la votación de ayer en la Comisión de Inteligencia del Senado ha creado enormes dolores de cabeza para Obama y el equipo de la Casa Blanca. Todos los demócratas de la comisión del Senado votaron a favor de publicar el resumen de 400 páginas de la exhaustiva investigación que realizó la comisión sobre los programas de secuestro y torturas de la CIA. Pero además, lo hicieron a sabiendas de que abren una batalla abierta con la Casa Blanca y Obama en torno al asunto del "ejecutivo unitario", la práctica inaugurada por Cheney y continuada por Obama de no respetar la división de poderes.

Ahora Obama enfrentará la presión del Congreso y de la población estadounidense para que se den a conocer los detalles del programa ilegal de torturas, por un lado, y por el otro la presión de su aliado, el director de la CIA John Brennan, para que encubra los detalles más perjudiciales de un programa en el que el propio Brennan participó.

El enfrentamiento con los demócratas del Senado se agrava debido a otros factores perjudiciales. En primer lugar, el esfuerzo por suprimir la verdad en torno al programa de tortura de la era de Bush y Cheney se cruza con una cadena de otros abusos del "ejecutivo unitario", que incluyen las últimas revelaciones sobre el espionaje sin autorización judicial que realiza la Agencia de Seguridad Nacional (NSA, por sus siglas en inglés) a ciudadanos estadounidenses en su llamadas telefónicas y correos electrónicos. Este escándalo ha revivido todas las revelaciones acumuladas de Snowden, lo cual ha provocado que se pida la renuncia y el proceso judicial del Director de Inteligencia Nacional, el general James Clapper, por mentirle al Congreso. El juez Andrew Napolitano exigió en el noticiero de Fox News el miércoles 2 que Clapper sea puesto en la cárcel por delitos graves como las mentiras que le dijo al Congreso, lo cual está ya plena y oficialmente confirmado con las nuevas revelaciones sobre el espionaje telefónico de la NSA.

El Presidente Obama también se encuentra bajo más presión para que desclasifique y haga público el capítulo de 28 páginas de la Investigación Conjunta del Congreso sobre el 11-S, donde se revela el financiamiento saudí a los ataques terroristas del 11 de septiembre de 2001. Cuando menos en dos ocasiones, Obama le prometió a las familias y sobrevivientes del 11-S que él desclasificaría y daría a conocer las 28 páginas, pero ha roto esa promesa y se ha rehusado a hacerlo.

Todos estos puntos de presión se están acumulando y Obama está atorado, señaló la fuente. Obama no solo enfrenta una revuelta dentro de su propio Partido Demócrata, encabezada por la presidenta de la Comisión de Inteligencia del Senado, senadora Dianne Feinstein, y otros. También enfrenta Obama ataques de sus "enemigos" republicanos, como John McCain, quien por motivos personales y también políticos, insiste en que se den a conocer los detalles de los delitos de tortura.