Rusia le responde a Obama con un reto: ¡Acabemos con los centros globales de producción de cocaína y heroína!

2 de abril de 2014

2 de abril de 2014 – El pasado martes 25 de marzo, el director del Servicio Federal para el Control de las Drogas (SFCD) de Rusia, Victor Ivanov, dio una conferencia en Moscú para dar a conocer el "Programa para contrarrestar las drogas en el mundo", en donde se puso de relieve de manera dramática el nivel de locura del gobierno de Obama al imponer sanciones contra Rusia, e interrumpir los preparativos para la cumbre del G-8. Este evento se suponía debía haber preparado una reunión de ministros previa a la Cumbre del G-8 de junio en Sochi.

El 29 de noviembre del año pasado, en una reunión en Minsk del Consejo Directivo de la Organización del Tratado de Seguridad Colectiva (OTSC), con los directivos de los cuerpos competentes para contrarrestar el tráfico ilegal de drogas (el mismo día que la Asociación Oriental de la Unión Europea, que se reunía cerca de Vilnius, presionaba a Victor Yanukóvich, Presidente de Ucrania, que firmara la "Asociación" con la Unión Europea), Ivanov había criticado el rechazo que hizo la Unión Europea en el 2010 a la propuesta rusa Arco Iris 2 para eliminar la producción de drogas en Afganistán, un plan que incluía un vigoroso componente para el desarrollo económico.

Ivanov anunció ahora su propósito de volver a plantear a la discusión el plan Arco Iris 2 de nuevo, y dijo que la producción de drogas en Afganistán es una amenaza a la paz y a la seguridad internacional, y que la "alternativa de desarrollo" de la economía de Afganistán es decisiva. Subrayó que Moscú quería hacer de la "amenaza planetaria de la droga" una cuestión prioritaria mientras les correspondiera la Presidencia del G8 en el 2014.

Ahora las potencias de occidente no solo cancelaron su participación en la cumbre de Sochi, sino también la membresía de Rusia en el G-8. El SFCD siguió adelante con la reunión de expertos, en la que Ivanov dio su conferencia. Ahí presentó el plan Arco Iris 3 para contrarrestar el narcotráfico por medio de un "programa intensivo de desarrollo industrial" en Afganistán, dándoles alternativas de subsistencia a quienes trabajan en la cosecha de opio y en el narcotráfico.

Ivanov enfatizó que la cooperación internacional es fundamental en la pelea global contra el narcotráfico, pero dijo que ya no se puede confiar en los otros miembros del G-8. "La experiencia nos dice que tenemos que contar verdaderamente, primero que todo, con las naciones del BRICS, o sea Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica, y en los países que son vecinos de regiones en las que se produce la droga, en tanto somos libres de las obligaciones y las decisiones secretas de la dirección militar y política de la OTAN".

Dijo que en los 14 años desde que se lanzó la Operación Libertad Perdurable liderada por Estados Unidos en Afganistán, más de un millón de personas en Eurasia, la mitad de ellos ciudadanos rusos, han muerto a consecuencia de la heroína afgana. Desde la perspectiva de Ivanov, el haber liquidado al G-8 refleja la negativa de la OTAN a asumir la responsabilidad por el aumento de la producción de drogas en Afganistán, informó el periódico Itar-TASS. "Esto no se puede considerar sino como un método radical de Estados Unidos y de la OTAN para evadir asumir la responsabilidad por la explosión de un aumento de 40 veces en la producción de drogas en Afganistán, desde el momento de la ocupación en 2001 de este país por tropas de Estados Unidos y de la OTAN, país que ha sufrido por tanto tiempo", dijo.

Ivanov volvió al tema del papel de los narcodólares en el rescate al sistema financiero, mencionando los casos del Banco Wachovia y el HSBC (a los que el Departamento de Justicia de Obama decidió no enjuiciar y solo les impuso una multa). Citó las acusaciones que hizo Antonio María Costa, jefe de la Ofician de las Naciones Unidas contra las Drogas y el Crimen Organizado en el 2009, de cómo las drogas y el dinero sucio se estaban utilizando para rescatar al sistema financiero que se estaba derrumbando.

Pino Arlacchi, miembro del Parlamento Europeo de Italia, estuvo en este evento en Moscú, quien como los parlamentarios europeos que hicieron ponencias sobre Afganistán, había respaldado a Ivanov para que presentara el plan Arco Iris 2 en el 2010 en Bruselas. En el ínterin, la Comisión Europea, que encontró tiempo para inmiscuirse y promover el golpe en Ucrania, canceló la colaboración contra las drogas entre la Unión Europea y Rusia. Al ser entrevista por una agencia italiana durante su viaje reciente a Rusia, Arlacchi declaró que los gobiernos de Alemania y de Italia se han distanciado de la "política aventurera de la Unión Europea" en torno a Ucrania y Rusia.

Otra cosa que hay que resaltar de la conferencia de Moscú, fue la presentación del informe titulado "Una nueva generación de programas para eliminar la producción de drogas afganas" [1] por Yuri Krupnov, presidente del Instituto para el Desarrollo Demográfico, Migratorio y Regional con sede en Moscú. Este plan industrial presenta medidas de desarrollo tales como proyectos de infraestructura y precios de respaldo para la producción de alimentos. En ese contexto, la OTAN en Afganistán se suponía que debía haber sido asignada para eliminar los campos de opio como preparación para las cosechas beneficiosas. Ya es bien irónico que los planes Arco Iris de Victor Ivanov incluyan una lista de sanciones de las Naciones Unidas, que apunta contra los propietarios de las tierras que se lucran de las plantaciones de coca y opio en Afganistán y en Latinoamérica. Pero ahora al contrario, ¡Estados Unidos le impuso sanciones a Ivanov y lo colocó en la lista a quienes no les darán visa!