Kerry estrecha la mano a los asesinos salafistas takfiri en Siria

14 de abril de 2014

14 de abril de 2014 — Mostrando desprecio total por la vida humana, el hombre de Obama, el secretario de Estado de EU John Kerry, se reunió el viernes 11 de abril con el ministro de Relaciones Exteriores de Catar, Khalid al-Attiya, quien se encontraba de visita en Washington. "Hemos tenido una relación de colaboración muy fuerte trabajando no solo sobre nuestra relación de cooperación en la defensa, sino también sobre Siria", dijo Kerry durante una conferencia de prensa conjunta con Attiya. Se producen estas declaraciones en un momento en que Washington y Doha están apoyando financiera y militarmente a extremistas y terroristas respaldados desde el extranjero en Siria.

Alguien pudiera preguntarse en qué consiste esa llamada relación de colaboración. Los cataríes y los saudíes, junto con Estados Unidos, Gran Bretaña, Francia, Kuwait y algunos otros, han abierto sus cofres para financiar, armar y entrenar a terroristas salafistas wahabistas que han desatado el caos en Siria ya por varios años. En tanto los saudíes y cataríes están ahí simplemente para matar a todos aquel que se niegue a ser parte de la maquinaria sunita de asesinatos, Obama, Cameron y Hollande se unieron a los asesinos para sacar al Presidente sirio Bashar al-Assad, como parte del designio del imperio británico de arrastrar a Rusia e Irán, que respaldan al gobierno de Damasco, hacia una guerra termonuclear y ayudar a los asesinos salafistas-takfiri a tomar control de Arabia.

Los corresponsales veteranos locales han informado repetidamente sobre la práctica grotesca de decapitaciones, con frecuencia en las plazas públicas, por parte de los islamistas respaldados por Catar y los Sauditas. Las decapitaciones los llevan a cabo fanáticos religiosos extremistas salafistas-takfiri quienes actúan como salvajes, degollando y decapitando a otros árabes a quienes acusan de ser herejes, especialmente en lugares sin ley como Siria e Iraq, destacó recientemente Rami Khouri, un corresponal veterano del Daily Star de Líbano. Con frecuencia exhiben en público los cuerpos decapitados y las cabezas cercenadas y distribuyen videos de sus hazañas, convirtiendo su degeneración en un espectáculo mundial. Khouri también describe el espectáculo indignante de cientos, quizá miles, de hombre, mujeres y niños árabes que cada año son sometidos a torturas o violaciones hasta morir. Esta es una desgracia doble en el mundo árabe porque la tortura la practican las autoridades de seguridad del Estado así como también las milicias rebeldes, las pandillas y otros criminales.

Además, estos asesinos sedientos de sangre, creados por los cataríes y saudíes ahora están ocupados tratando de degollarse unos a otros. La guerra entre las milicias de al-Qaeda ha producido grandes bajas en Siria. Fuentes de la oposición dijeron que han sido asesinadas cerca de 3,000 personas en la guerra entre el Estado Islámico de Iraq y el Levante (EIIL) y las milicias islámicas rivales, según informó el sábado worldtribune.com. [1]