Nomi Prins sobre Wall Street: "No hay contrapeso a su poder"

16 de abril de 2014

16 de abril de 2014 — Con el título "Estamos en grave peligro: ex banquero detalla cómo los megabancos destruyeron a EEUU", Salon entrevistó a Nomi Prins, ex directora general de Goldman Sachs, y autora de "All the President's Bankers: The Hidden Alliances That Drive American Power" (Ver entrevista de Jeff Steinberg con Prins en la revista EIR). Ella le dijo a Salon que, actualmente "los banqueros actúan sin importarle las necesidades de las economías nacionales. No existe contrapeso a su poder".

Después de repasar las relaciones entre los presidentes y los banqueros en el siglo 20, dice: "En el gobierno de George Bush, hubo muchísimas presiones para desmantelar aspectos de la Glass-Steagall, que culminaron con la derogación total de la Ley Glass-Steagall bajo Clinton. Y las secuelas de esto fueron que, ausentes de barreras para una actividad global, la especulación se mezcla con el aumento en la actividad con derivados, y la complejidad de los valores y arreglos financieros, nos topamos con la crisis del 2008".

Sobre Obama: "Se dice que su banquero favorito, según el New York Times, es Jamie Demon. La cantidad de visitas, que yo documento en el libro, entre la Casa Blanca y los líderes principales de los seis grandes bancos de Wall Street, aumentaron de cinco a diez veces con el gobierno de Obama, en comparación con el de George W. Bush... Cuando se firmó la Ley Dodd-Frank en julio del 2010, él habló de ella como si hubiera sido la reforma más grande en la historia desde la Ley Glass-Steagall de la época de FDR. Pero no era ni remotamente parecida".