Lavrov: El acuerdo significa que se tiene que desarmar al Sector Derecha

19 de abril de 2014

18 de abril de 2014 — Después de una reunión programada para dos horas y que se extendió a seis, los ministros de Relaciones Exteriores de Rusia, Estados Unidos, la Unión Europea y el gobierno ilegítimo de Ucrania acordaron la siguiente declaración:

"La reunión de Ginebra sobre la situación en Ucrania acordó tomar pasos concretos iniciales para reducir las tensiones y restablecer la seguridad para todos los ciudadanos.

"Todas las partes tienen que abstenerse de cualquier acto de violencia, intimidación o provocación. Los participantes condenan en fuertes términos y rechazan cualquier expresión de extremismo, racismo e intolerancia religiosa, incluyendo el antisemitismo.

"Todos los grupos armados ilegales se tienen que desarmar; todos los edificios ocupados ilegalmente se tienen que regresar a sus legítimos propietarios; todas las calles, plazas u otros sitios públicos ocupados ilegalmente en ciudades y poblados de Ucrania se tienen que desalojar.

"Se le concederá una amnistía a los manifestantes y a quienes dejen los edificios y otros sitios públicos y entreguen las armas, con excepción de quienes sean encontrados culpables de delitos capitales.

"Se acordó que la Misión de Monitoreo Especial de la OSCE tenga un papel primordial para ayudar a las autoridades y comunidades locales ucranianas a llevar a cabo de inmediato las medidas para reducir las tensiones donde sean más necesarias, empezando en los días inmediatos. Estados Unidos, la UE y Rusia se comprometen a apoyar esta misión, incluido el aporte de supervisores.

"El proceso constitucional anunciado va a ser inclusivo, transparente y va a rendir cuentas. Va a incluir el establecimiento inmediato de un amplio dialogo nacional que llegue a todas las regiones de Ucrania y a todas las bases políticas, y que permita que se tome en consideración los comentarios públicos y las enmiendas propuestas.

"Los participantes subrayan la importancia de la estabilidad económica y financiera en Ucrania y estarían dispuestos a analizar cualquier apoyo adicional en la medida en que se lleven a cabo los pasos anteriormente descritos".

Cabe señalar que la prensa mentirosa controlada por los británicos, encabezados por el New York Times insertaron la frase "en el sureste de Ucrania" repetidamente en los primeros tres párrafos mencionados arriba.

Pero esto no está limitado al sureste ucraniano. Esto significa igualmente que se tiene que poner fin a la ocupación ilegal de los grupos armados en la plaza Maidan, como lo destacó después Lavrov, y por supuesto que los neonazis en Kiev y otras partes de Ucrania tienen que entregar sus armas ilegales.

De ahí que la reacción inmediata de Lyndon LaRouche fue que los derechistas ucranianos no van a poder vivir bajo estos términos.

El acuerdo significa que el Sector Derecha se tiene que desarmar

En tanto que el Presidente Barack Obama y el Primer Ministro ucraniano instalado mediante un golpe, Arseni Yatsenyuk, hicieron sonar la Declaración de Ginebra del jueves como si pusiera toda la carga sobre Rusia para que "llamara de regreso" a las fuerzas en el este de Ucrania y forzara al desarme a los "terroristas y separatistas" del sureste de Ucrania, el ministro de Relaciones Exteriores de Rusia, Sergei Lavrov, confirmó lo obvio: que el acuerdo "cubre" el desarme inmediato del Sector Derecha. Este último es la organización paramilitar neofascista, a quienes los organizadores del Euromaidan le agradecieron los ataques violentos en contra de la policía que hicieron posible el golpe de Estado del 22 de febrero y que recientemente ha estado usurpando funciones de policía (y protección estilo mafia) en varias ciudades.

Lavrov habló en conferencia de prensa después de que el, el Secretario de Estado de EU, John Kerry, la directora sobre Política Extranjera de la UE, Catherine Ashton, y el Ministro de Relaciones Exteriores de Ucrania, Andrily Deshchytsya del gobierno instalado mediante un golpe, dieran a conocer la Declaración de Ginebra. A una pregunta sobre la cláusula en la declaración relacionada al desarme de los grupos paramilitares ilegales —que Obama, Yatsenyuk y la prensa occidental han discutido estrictamente en términos de los manifestantes antigolpistas en el sureste— Lavrov dijo: "Ustedes saben, por allá en el acuerdo del 21 de febrero [entre el Presidente Victor Yanukóvich y la oposición en el Parlamento, justo antes del golpe], había un punto sobre el desarme de los grupos ilegales. Desde entonces se ha hecho poco. Dista mucho de hacer sido todos desarmados. El Sector Derecha continúa actuando, negándose a entregar sus armas, y afirma arrogantemente que ellos van a llevar a cabo las funciones del Ejército Ucraniano en el caso en que este último no sea funcional. Todas estas manifestaciones agresivas están 'cubiertas' en nuestra Declaración".

"Es imposible resolver el problema de los edificios tomados ilegalmente en una región en Ucrania cuando no se liberan los edificios tomados ilegalmente en otra parte del país" dijo Lavorv. "Los que tomaron el poder en Kiev mediante un golpe —si ellos se consideran representantes de todos los ucranianos— tienen que mostrar iniciativa, extender una mano amiga a las regiones, escuchar sus preocupaciones y sentarse con ellos en la mesa de las negociaciones".

Lavrov puso énfasis en el llamado, en la Declaración, "a que empiece un amplio dialogo nacional en el marco de un proceso constitucional, que tiene que ser inclusivo, transparente y va a rendir cuentas". Lamentó que no hubieran estado presente en Ginebra representantes de la oposición ucraniana del sureste, aunque informó que él "había presentado y distribuido documentos adoptados por el Presidio del Partido de las Regiones, el Consejo Regional de Luhansk, y el nuevo movimiento Ucrania Sur-Este [de Oleh Tsaryov]". Sus temas incluyen "medidas para reducir la tensión de la situación, prohibir el uso de la fuerza o la amenaza de la fuerza para resolver las varias disputas y, más importante aún, una visión de las disposiciones del Sur-Este que definitivamente deben de estar incluidas en la nueva constitución: primero que todo, la descentralización, una expansión sustancial de los poderes de las regiones, incluyendo el derecho a elegir a sus propios legisladores y organismos ejecutivos y un papel apropiado para la lengua rusa en la sociedad ucraniana".

A una pregunta sobre la neutralidad militar de Ucrania, Lavrov dijo que esto ya está consagrado en la ley ucraniana, y criticó las declaraciones recientes de los funcionarios de la OTAN, Anders Fogh Rasmussen y Alexander Vershbow, que apuntaban a acercar más a Ucrania a la OTAN.

Lavrov retornó al tema del extremismo dentro de la coalición de golpistas, al responder a una pregunta sobre una posible intervención rusa en Ucrania. A la vez que subrayó que Rusia no desea enviar fuerzas, Lavrov también aludió al racismo antirruso radical en el Partido Svoboda, miembro de la coalición de gobierno golpista. Dijo que "sin lugar a dudas... estamos profundamente preocupados por la discriminación de las autoridades actuales en contra de la población rusa o de habla rusa, el lenguaje y la cultura rusa. En el Parlamento se escuchan declaraciones absolutamente detestables, como la de miembros de la coalición gobernante refiriéndose públicamente a los rusoparlantes como "criaturas" y afirmando que todos aquellos que hablan ruso deben ser liquidados. [Esto se refiere a Iryna Farion de Svoboda... No hemos escuchado ninguna declaración de líderes de la coalición, refutando o condenando dichas aseveraciones. Por lo tanto, yo supongo que todos debemos ayudar a cambiar la situación. En todo caso va a haber una reforma Constitucional; de eso no tengo ninguna duda. Nuestros socios estadounidenses nos han asegurado esto, quienes tienen una influencia decisiva sobre los líderes actuales en Kiev. Entendemos que el proceso de reforma va a llevar a una conclusión y que el derecho de todas las regiones, grupos étnicos, minorías linguísticas van a estar totalmente protegidas en este marco".

Yatsenyuk, al hablar ante una reunión de gabinete esa noche después de que se diera a conocer la Declaración de Ginebra, de nuevo se refirió a los manifestantes del sureste como "extremistas y terroristas", jactándose de que "se forzó a Rusia a condenar el extremismo y a firmar el desarme de todas las pandillas armadas y a sacarlas de las instalaciones". Agregó: "¡Salgan! ¡Se les acabo su tiempo!". En los cables ucranianos informando sobre el discurso, no se menciona al Sector Derecha u otras partes del país que no fuera el sureste.