El cabeza hueca de Obama sigue fantaseando con el TPP, ya difunto

25 de abril de 2014

25 de abril de 2014 — La agencia de prensa Associated Press informa que inmediatamente después de que Obama rechazara las sugerencias de que el acuerdo comercial Alianza Transpacífica (Trans-Pacific Partnership, TPP por siglas en inglés) está en peligro, se rompieron las pláticas del TPP sin ninguna expectativa de que se puedan reanudar pronto.

Akira Amari, el negociador de más alto nivel de Japón en el TPP, dijo anoche que las pláticas con el principal negociador comercial de Estados Unidos, Michael Froman, "están paradas por ahora" y no se esperaba que se reanudaran "enseguida", lo que significa que no va a haber grandes avances en el acuerdo durante la visita de Obama. "Todavia permanecen viejos asuntos" dijo un Amari con un semblante sombrío. Estados Unidos no hizo ningún comentario de inmediato.

Fuentes bien informadas en el Congreso le dijeron a la EIR que está muerta la autorización de vía rápida, es decir, una votación sobre el acuerdo en su conjunto, sin permitir enmiendas en sus partes. El acuerdo actual TPP incluiría 12 naciones y sin la autorización de "vía rápida", cada una de las naciones tendría que aprobar cada una de las enmiendas, un arreglo imposible.

El Financial Times informa sobre otros "riesgos" de tratar de que se aprobara para el 22 de abril. Los temas que más molestan a muchos de los posibles socios —derechos de propiedad intelectual, tratamiento de las compañías propiedad del Estado y las normas laborales y ambientales duras que exige Estados Unidos— no se han tratado. Las negociaciones se podrían demorar varios meses, lo que significa que cualquier acuerdo final podría llegar ante un "Congreso ya renuente" hasta ya avanzado el 2015, justo cuando van a estar entrando en su apogeo las elecciones presidenciales del 2016. Un experto sobre el TPP, de la Escuela de Estudios Internacionales S. Rajaratnam de Singapur, advirtió sobre el aumento de la oposición en países como Malasia y Chile, "en donde gobiernos nuevos están revisando la participación del país en el TPP, lo que también representa riesgos. 'Es muy difícil ver cómo se va a poder lograr sacar este acuerdo si no se hace ahora".

Para arrancarlo, escribe ayer Edward Issac-Dovere en Político, "Obama está en Asia esta semana promoviendo el acuerdo que casi nadie de sus aliados en casa, quiere. En el Capitolio, la mayor parte de la presión en contra viene de los mismos compañeros demócratas del Presidente, quienes dicen que socava el argumento de equidad económica que es un foco central en la estrategia de las elecciones intermedias. El dirigente de la bancada de mayoría del Senado, Reid (demócrata por Nevada) y la dirigente de la bancada de minoría en la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, han dejado en claro que ellos no tienen mucho interés en que el TPP o una autoridad para una vía rápida comercial más amplia se apruebe antes de noviembre, si es que para entonces. Los progresistas en el Capitolio y más allá, advierten que cualquier acuerdo antes del día de las elecciones este año, podría reducir la participación electoral de la base demócrata, incluidos las contiendas cerradas en donde se va a determinar el control del Senado y la composición de la Cámara de Representantes.

Sin embargo, el acuerdo para abrir el comercio con una docena de países asiáticos, que eliminaría los aranceles y otras barreras comerciales, sigue siendo la pieza central del viaje de una semana del Presidente por Asia, lo cual lo enfrenta al populismo que se ha pasado todo el 2014 tratando de avivar. El movimiento laboral encabeza la oposición. Pero el Presidente también se enfrenta a los defensores de la seguridad del consumidor, intereses ambientalistas, grupos religiosos y una gran variedad de progresistas".

Nerobama le respondió así a unas preguntas de Jennifer Epstein de Político sobre esto: "Algunas veces tenemos que empujar a nuestro electorado más allá de sus niveles actuales de comodidad".