LaRouche: "Si se imposibilita a Obama, la Tercera Guerra Mundial, iniciada por los británicos, no funcionará"

22 de abril de 2014

22 de abril de 2014 — El empuje demencial del imperio británico hacia una guerra termonuclear global, utilizando más recientemente el teatro de Ucrania como punto de partida, se ha obstaculizado en las últimas 48 horas, señaló Lyndon LaRouche en una discusión con asociados el sábado 19. Pero el punto muerto al que se llegó a raíz de la reunión cuatripartita el jueves 17 con el acuerdo de Ginebra, es sumamente inestable. El empuje belicista del imperio británico solo se podrá descarrilar mediante la remoción de Obama de su cargo, o si no se va a intensificar rápidamente hacia una confrontación termonuclear, esta vez con una intervención directa del imperio británico en tal gambito.

"Hasta ahora, toda la operación está en un punto muerto", señaló LaRouche. "Lo cual significa que la siguiente fase es que entra el imperio británico. Lo cual significa, Australia y otros puntos en el Medio Oriente, y tratan de jalar a Estados Unidos. Pero si no pueden jalar a Estados Unidos, ¡no va a funcionar! Sin Estados Unidos, no pueden iniciar una guerra euroasiática.

"Así que es una situación interesante. Eso es el punto muerto. Los británicos no están en situación para declarar la guerra, a menos que puedan conseguir que Estados Unidos la empuje, y hay obstáculos ahora mismo".

LaRouche tomó nota de la presión a la que está sujeto Obama debido a la decisión de un juez de Florida [1] que obligó al FBI a hacer público un informe de 92,000 páginas con documentación pertinente al financiamiento saudí de las actividades relacionadas con el 11S. Así mismo, LaRouche puso de relieve la importancia estratégica de la campaña para el Senado de Kesha Rogers en Texas, la cual puede destapar la situación interna del Partido Demócrata a nivel nacional para un buen fin.

La cuestión crucial que ha planteado el Presidente ruso, Vladimir Putin, para atascar el empuje hacia la guerra por el momento, explicó LaRouche, es que los escuadrones neonazis, que los británicos y Obama pusieron intencionalmente en la dirección de su gobierno ucraniano ilegítimo, se tiene que desarmar y desmovilizar como parte del acuerdo de Ginebra. "Putin dejó muy en claro una cuestión en las condiciones, en términos de Ucrania", dijo LaRouche. "Que no van a seguir con la brutalidad de las pandillas en Ucrania. Ahí es donde está el obstáculo. Y Putin ha dicho que no hay ninguna concesión con eso, que estos tipos tienen que entregar sus armas".

Mientras tanto, continúa la expansión de la OTAN hacia el este, hasta las fronteras con Rusia, y circulan informes de una posible ubicación de unos 10,000 efectivos estadounidenses en Polonia, y despliegues similares. En su conferencia de prensa internacional de 4 horas, el pasado 17 de abril, el Presidente Putin atacó esta expansión de la OTAN hacia el este, que ocurre a pesar de las promesas a principios de los 1990 del gobierno del primer Bush, de que eso no ocurriría. Putin dijo: "Si no hacemos nada, Ucrania será llevada a la OTAN en algún momento futuro. Nos dirán 'esto no es algo que les compete', y los buques de la OTAN atracarán en Sebastopol, la ciudad de la gloria naval de Rusia".

Putin hizo en esa ocasión una advertencia tajante: "Déjenme recordarles que el Consejo de la Federación de Rusia le dio al Presidente el derecho de utilizar a las Fuerzas Armadas en Ucrania. Yo espero que no tenga que ejercer ese derecho, y que, a través de los medios políticos y diplomáticos, podamos resolver todas las cuestiones apremiantes, por no decir candentes, en Ucrania".

Estas declaraciones de Putin se han reseñado ampliamente en la prensa de occidente. Pero lo que se ha bloqueado casi totalmente son sus comentarios en la misma ocasión, donde advierte que la instalación del sistema de defensa antibalístico de Estados Unidos y la OTAN, es aún más amenazador para Rusia que la expansión de la OTAN hacia el este.

"Voy a aprovechar esta oportunidad para decir unas palabras sobre nuestras pláticas sobre defensa antimisiles", dijo Putin. "Esta cuestión no es menos importante, y probablemente es aún más importante, que la expansión de la OTAN hacia el este... A nivel de expertos, todos entienden muy bien que, si estos sistemas se despliegan más cerca de nuestras fronteras, nuestros misiles estratégicos basados en tierra quedarán a distancia de tiro... Si despliegan esos elementos en Europa, tendremos que hacer algo en respuesta, como lo hemos dicho muchas veces... Haremos cualquier cosa para garantizar la seguridad del pueblo ruso, y estoy seguro de que lo vamos a lograr".

LaRouche tomó nota de estos acontecimientos, y concluyó su discusión con asociados ese día señalando que: "Esto es lo que es público, por ahora, como se ha dicho, en este momento. Esto define lo que decimos que es la cuestión de la guerra, por lo pronto. Ahora reconocemos, que somos un factor en este proceso. Y lo que yo hago es un factor en este proceso de cuestiones que determinan la paz y la guerra".