Algunos medios se vuelven contra Obama ante los tropiezos del narcisista

30 de abril de 2014

30 de abril de 2014 — Como si se hiciera eco de lo que dijo recientemente Lyndon LaRouche sobre Obama, en el sentido de que está "listo" para que lo saquen del cargo, siempre y cuando los patriotas hagan su trabajo, el articulista del diario New York Post, Michael Goodwin, señaló el pasado lunes 28 que los medios informativos que antes eran todo alabanzas para Obama, se han comenzado a "voltear" en su contra. Reseñas sobre el gobierno de Obama empiezan a "parecer autopsias de una presidencia fracasada", dice Goodwin, e incluso el antiguo New York Times ha tenido que admitir los fracasos de Obama en Asia, Ucrania, Siria y Afganistán.

Goodwin dice que la culpa de la precipitosa caída de Obama la tienen los "lacayos" de Washington, como los medios informativos que lo aclamaban en cada una de sus empresas perdedoras. "La culpa empieza con los medios", escribe Goodwin. "Al darle al Presidente el beneficio de la duda en toda ocasión, inventando excusas para explicar los fiascos, dejando pasar la corrupción, comprando la línea de la Casa Blanca de que sus críticos están motivados por puro interés político o racismo, el New York Times y otras organizaciones jugaron el papel del cantinero ante un hombre de juerga".

"Desde el principio, el apoyo a Obama tenía a menudo una atmósfera como de secta", señala. "Ya no está en disputa el que sea ahora el presidente imperial del que se solía lamentar... pero quienes lo apoyan no han dicho ni pío de protesta".

Goodwin plantea de manera implícita la cuestión de juicio político cuando dice que "sigue siendo un desvarío esperar que él corrija sus maneras. No es capaz; él mira el espejo y solo ve a un salvador". Quienes lo protegen del peligro, "no le hacen ningún favor... abdicando de su deber a la nación, y deben compartir la carga del veredicto de la historia".

Los británicos proclaman el fracaso de Obama en Asia

La publicación británica de gran autoridad, Asia Sentinel, dice que la gira de Obama por cuatro naciones de Asia fue un "abyecto fracaso".

Según el artículo de referencia [1], Obama le había dicho al Primer Ministro japonés, Shinzo Abe, en la cumbre nuclear de La Haya, que el éxito de su gira por Asia "se mediría en cuanto a que arrojase una conclusión satisfactoria en las negociaciones de la Asociación Transpacífica (TPP) entre Washington y Tokyo. Por lo tanto, la gira fue un abyecto fracaso".

El diario de Singapur Straits Times reseña los detalles del fracaso de Obama en lograr ningún avance en absoluto en torno al TPP, en lo que equivale a una autopsia del acuerdo comercial condenado al fracaso y del afligido Presidente.

"Amarrar un acuerdo con Japón, aunque fuese un acuerdo en principio, era el punto número uno en el programa de Obama", dice el artículo.

"Ningún acuerdo. Esto es lo que mejor resumen las paradas que hizo el Presidente de Estados Unidos Barack Obama en Japón y Malasia, en donde fracasaron las negociaciones bilaterales en torno a la Asociación Transpacífica (TPP) para concluir con un acuerdo".