El imperio británico se apresta a embargar a toda Europa a través de sus fondos buitre y de las sanciones contra Rusia

1 de agosto de 2014

1 de agosto de 2014 — Los mismos fondos buitre depredadores que recibieron la luz verde del gobierno de Obama y de la Corte Suprema de Justicia de Estados Unidos para embargar a la nación de Argentina y desaparecerla de la faz de la tierra junto con sus 41 millones de habitantes, han estado tomando posiciones calladamente en los últimos 18 meses para comprar decenas, si no es que cientos de miles de millones de dólares en deudas malas en los libros de contabilidad bancaria de los principales bancos de Europa, pagando 3 o 4 centavos por dólar para después voltearse y usar su sistema judicial corrupto para cobrar por la fuerza el valor nominal total, al estilo de lo que han intentado con Argentina.

Habiendo aguzado su paladar con carroña menor, como la deuda en dificultades de la República Democrática del Congo, Rumania y Perú, y contando con la licencia para matar que les dieron los tribunales estadounidenses, como en el caso de Argentina, los buitres del imperio británico han vuelto sus ojos hacia una presa más grande: Europa entera.

Según varias reseñas en los medios de prensa españoles, entre ellos CincoDías (CincoDias.com), el fondo NML Capital de Paul Singer y su pariente, Elliot Management, el buitre que encabeza el asalto actual contra Argentina, compraron en el transcurso del 2013 por lo menos 1,300 millones de euros de préstamos incobrables de los principales bancos europeos, Banco Santander e instituciones financieras españolas asociadas, como Bankia. El costo total para Elliot fue de solo 50 millones de euros, menos del 4% del valor nominal de los préstamos. Elliot también compró la firma "recuperadora de deudas" española Gesif a fines del 2013, para convertirla en su base de operaciones en España para el esperado auge del "negocio" en el 2014.

En marzo del 2013, Elliot Management compró 300 millones de euros en deuda mala al Banco Santander por una bagatela de 12 millones de euros. En agosto de ese año, Elliot se asoció con otros dos fondos buitre, Lindorff de Noruega y Cerberus Capital Management con sede en Nueva York, para comprar 1,354 millones de euros en préstamos incobrables del quebrado Bankia. Se dice que Elliot se quedó con la tajada del león, mil millones de euros con solo 38 millones de euros o sea un 3.8% de su valor nominal.

Lindorff se ha estado preparando también para la acción en el 2014 comprando el Banco de Sabadell y después la división de "recuperación de deuda" del Banco Santander, Reintegra Comercial España, que el director de Lindorff, Endre Fangnes, sostiene que va a "ampliar la relación de largo plazo que ese grupo tiene con Banco Santander en Europa, y es también un paso importante para su estrategia de crecimiento". Lindorff tiene actualmente 3,500 empleados en 11 países europeos, entre ellos Noruega, Alemania, Rusia y España (donde tiene 720 empleados).

Los fondos buitre están comprando grandes cantidades de deuda en dificultades, no solo en España sino por toda Europa en contubernio con los bancos en quiebra. El propósito de esto es que se supone le ayuda a los grandes bancos a pasar las pruebas de estrés que el Banco Central Europeo (BCE) está llevando a cabo actualmente, a la vez que se deshacen de unos $800 mil millones de dólares en préstamos inmobiliarios morosos, y otras deudas malas, pasándoselos a los buitres. (La deuda mala total de los bancos de la zona del euro se remonta por lo menos a entre $1.5 y $2.0 billones de dólares en sus hojas de contabilidad). En ese punto, el plan de los británicos es que los buitres embarguen a sus víctimas, las naciones de Europa, que intencionalmente han sido debilitadas económicamente mediante la rondas de sanciones que se le están imponiendo ahora a Rusia. Rusia misma es un objetivo de guerra económica con el fin de orillarla intencionalmente a un incumplimiento, como se jactó recientemente el vocero de la City de Londres, Ambrose Evans-Pritchard.

Esto es lo que Lyndon LaRouche ha descrito como un intento masivo, global, de rescate interno del imperio británico. Su implementación significará acabar con 6 mil millones de los 7 mil millones de seres humanos sobre el planeta, lo cual es la intención manifiesta del imperio británico.

LaRouche denunció las maniobras de los buitres en Europa como "fraude total, el mayor fraude imaginable. Es lo mismo que el fraude absoluto de atacar a Rusia. Todo esto viene de Londres. Hay que culpar a quien tiene la culpa: el imperio británico".