'Enorme burbuja de activos financieros' en deudas incobrables y derivados a punto de estallar es lo que tienen los bancos

13 de agosto de 2014

13 de agosto de 2014 – La gran ironía de hoy, en el momento en que Londres arrecia su plan bélico de provocaciones utilizando a Obama en su guerra imperial, es que toda Europa (incluyendo a Alemania) reportará probablemente esta misma semana que se encuentra de nuevo atorada en un crecimiento económico cero o peor, mientras que la economía de Rusia creció en un 2.1% en el segundo trimestre.

Los gobiernos transatlánticos no solo no han podido "aplastar" a la economía de Rusia, sino que al contrario, los propios bancos europeos y de Estados Unidos están repletos de una enorme deuda incobrable lista a estallar en cualquier momento.

El último de los personajes conocidos del mundo financiero que han salido a sonar la alarma es Carl Icahn, un notorio inversionista que recientemente se ha vuelto promotor de la Ley Glass-Steagall. Hay una "enorme burbuja de activos financieros" que lo tiene "muy nervioso", según declaró el pasado martes 12. Luego el ex economista en jefe del Banco de Pagos Internacionales (BPI) William White, y el presidente del Banco de la Reserva de India, Raghuram Rajan, declararon recientemente que esas "burbujas enormes" de deuda apalancada, generadas por las políticas de los bancos centrales, se encaminan a un crac como el del 2008. White agregó también que la mayor parte de esas burbujas consiste en deuda tóxica apalancada (o sea, que se apoya en otras deudas a su vez) que no se va a pagar nunca.

Esas burbujas comenzaron a reventar ya. Toda la prensa financiera especializada informó que todos los fondos especulativos, mutuales, de pensiones, etc., están tratando de deshacerse gradualmente de esa "deuda apalancada" y de las burbujas de los "bonos chatarra", por temor a un crac en cualquier momento. El camaleón de los columnistas financieros, Ambrose Evans-Pritchard, escribió en el Telegraph de Londres el lunes 11 un artículo titulado "Deuda de las compañías de petróleo y gas aumentó a niveles peligrosos", dice que hasta el sector de energía, que supuestamente sería el que nos sacaría de la recesión, también está metido en las burbujas: "Las principales compañías de petróleo y gas del mundo se están endeudando y vendiendo activos en una escala sin precedentes para cubrir sus insuficiencias de dinero en efectivo, lo cual pone en duda la viabilidad a largo plazo de grandes partes del sector. La Administración de Información de Energía (EIA, por sus siglas en inglés) de Estados Unidos informó que en una revisión de 127 compañías de todo el mundo encontró que habían aumentado su deuda neta en $106 mil millones en el año que va hasta marzo... Tales insuficiencias de efectivo ocurren generalmente solo en las recesiones o poco después de las mismas. Que esté ocurriendo a cinco años de lo que se supone una expansión económica señala un profundo malestar".

¿Y cómo tratan de salirse los fondos de los mercados de deuda que ellos temen que estalle en cualquier momento? ¡Apostando precisamente en esos mercados de deuda!: Comprando derivados financieros con base en los índices de todo tipo. El monstruo de las burbujas financieras, el de los derivados, se sigue expandiendo; los cálculos hechos por una investigación de la firma Goldman Sachs sobre el tamaño de los derivados no regulados para fines de junio, pone el valor nominal del monstruo en $745 billones de dólares (si: ¡745 millones de millones!), que representa un brinco de 5% en tres meses. JPMorgan Chase y Goldman Sachs han introducido nuevos tipos de derivados financieros, llamados en inglés "global total-return swaps" (permutas de retorno total global) que en esencia consisten en apuestas de derivados basados en los ¡índices de otros derivados! Como lo describió la agencia informativa financiera Bloomberg el pasado martes 12, son los "derivados que ayudaron a inflar la burbuja crediticia del 2007 que se han rehecho para una nueva generación" (de perdedores, podríamos añadir). Es decir, lo que sea, menos invertir en productividad y creatividad.