El Canal Interoceánico de Nicaragua 'producirá un cambio radical en la estructura económica de la cuenca caribeña'

30 de agosto de 2014

30 de agosto de 2014 — Está en marcha una movilización nacional para congregar a los nicaragüenses en torno al proyecto para construir el Gran Canal Interoceánico de Nicaragua. Funcionarios del gobierno de Nicaragua y de la HKND, la compañía privada china que tiene la concesión para construir y operar el canal, tuvieron numerosas reuniones y discusiones en toda Nicaragua durante el mes de julio, para informar al respecto a miles de ciudadanos, empresas y líderes comunitarios, y para responder a las preguntas y preocupaciones sobre los planes y la perspectiva de esta gran empresa. El próximo paso, hacer el censo de las tierras y de la población a lo largo de la ruta que se escogió para el proyecto, a quienes es posible que haya que reubicarlos, comenzó esta semana, una cuestión necesaria, pero que es una paso delicado en el proceso para que se pueda comenzar la construcción del canal en diciembre de este año, como está programado.

Olvídense de las tonterías sistemáticas de las que está inundada la prensa internacional y la prensa de oposición en Nicaragua, sobre lo dizque dudoso que es el proyecto del canal por el hecho de que tanto la compañía china HKND como su dueño son "poco conocidos". Los socios de la HKND en el proyecto son algunas de las compañías de diseño más avanzadas en gestión hidráulica, ferrocarriles, aviación civil y puertos. La responsabilidad para diseñar la apropiada ruta del canal, por ejemplo, está a cargo del Instituto Changjiang de Evaluación, Planificación, Diseño e Investigación (CEPDI). Este instituto fue el responsable del diseño del proyecto de la Represa de las Tres Gargantas, y será el responsable del diseño de la sección central del gran proyecto chino Agua Sur Norte. ¡Este es un instituto que sabe muy bien lo que hace! El principal contratista de HKND para el diseño es el Grupo de Diseño y Medición del Ferrocarril Siyuan de China, y también estará a cargo del diseño del camino que se construirá como subproyecto; la Compañía Consultora de Ingeniería de Aviación Civil de China es la responsable del diseño del aeropuerto, que es otro subproyecto; y la compañía CCCC Consultores Segunda Bahía tiene la responsabilidad del diseño de los puertos, también un subproyecto de la obra.

Lentamente, el entusiasmo está creciendo por toda Centroamérica en la medida en que el proyecto toma forma como una realidad, aunque en Panamá todavía tienen el temor de que esto significa "competencia" para el proyecto de expansión de su canal. A ese temor le dio muy buena respuesta el 8 de agosto un periodista en el diario cubano Juventud Rebelde, René Tamayo, en un artículo titulado "Navegando por el Gran Canal de Nicaragua". Tamayo plantea una perspectiva global para transformar toda la cuenca del Caribe y Centroamérica en un eje de desarrollo mundial mediante el desarrollo de una cantidad de obras a través del istmo.

Cuando estén en operación plena el canal nicaragüense y la expansión del panameño en la próxima década, el aumento en el comercio en ambas direcciones entre Asia, las Américas, el Atlántico y Europa, "producirá un cambio radical en la estructura económica de la cuenca caribeña. Y no será solo en el giro de los puertos y el transporte aéreo y terrestre, sino también en el de las manufacturas para la exportación y la sustitución de importaciones, la agricultura, el turismo, las nuevas tecnologías", escribe Tamayo.

"Países como Cuba, con la Zona Especial de Desarrollo Mariel y el reciente acuerdo con China para el proyecto de construcción de la terminal multipropósito en el Puerto de Santiago de Cuba, se están preparando firmemente para el nuevo escenario", agrega Tamayo. "Lo mismo ocurre, en mayor o menor medida, en los alrededores y los patios de la media docena de megapuertos que existen en el Caribe y el Golfo de México" explica el artículo.

"Pero no solo de barcos y puertos va la cosa. Tods los países centroamericanos, además de México y Colombia, también tienen proyectados o en desarrollo canales secos para unir por ferrocarril y autopistas los océanos Pacífico y Atlántico".

"Hasta dónde va llegar cada uno está por ver", concluye Tamayo. Pero todos estos proyectos fluviales y terrestres, "tienen capacidad de generar a escala regional una sinergia industrial, agrícola y de servicios de la que pueden salir ganando economía y pueblos. Panorama esperanzador".

Tamayo también toma en consideración los comentarios "geopolíticos" que circulan en la prensa internacional y que indudablemente se discuten a puertas cerradas. Todos esos comentarios son de esperarse, señala, "sin embargo, el potencial económico de esta vía absorberá la mayoría de las fricciones que se generen". El hecho es que "China es el principal inversor, Rusia participará, pero Estados Unidos también está interesado. Creo que los tres países, en su momento, dirán que 'no hay nada personal; son negocios'. Los alarmistas deberían tener eso en cuenta". Una evaluación muy interesante proviniendo de Cuba.