Obama dejó morir a los operativos de la CIA

27 de octubre de 2012

28 de octubre de 2012 — Según la reportera de la cadena Fox News, Jennifer Griffen, fuentes que estuvieron en el terreno de los acontecimientos en Benghazi al momento del ataque del pasado 11 de septiembre, han indicado que se les respondió de manera negativa a la solicitud urgente que se hizo desde el anexo de la CIA para que enviasen respaldo militar durante el ataque al consulado estadounidense y al posterior ataque horas más tarde contra el anexo de la CIA; funcionarios estadounidenses superiores les ordenaron además a los operativos de la CIA que "abandonaran sus deberes" en dos ocasiones, en vez de acudir a ayudar al equipo del embajador que se escucharon los disparos aproximadamente a las 9:40 pm de Benghazi el 11 de septiembre.

La cadena Fox News difundirá un informe especial titulado "Muerte e insidia en Benghazi" el sábado 28 de octubre a la 1:00 pm, el domingo 29 a las 3:00 pm y a las 10 pm.

Según Griffen: "El ex miembro de los Seal de la armada, Tyrone Woods, era parte de un pequeño equipo que estaba en el anexo de la CIA a una milla del consulado de EU donde el embajador Chris Stevens y su equipo estaban bajo ataque. Cuando él y otros escucharon los disparos, informaron a sus superiores en el anexo para decirles lo que escuchaban y solicitaron autorización para acudir al consulado para auxiliarlos. Les ordenaron que 'desistan', de acuerdo a fuentes relacionadas con el intercambio. Poco después, les volvieron a decir que 'desistan'.

"Woods, y otros dos cuando menos, no hicieron caso de esas órdenes y salieron hacia el consulado que para ese momento estaba en llamas. Intercambiaron disparos. El equipo de rescate del anexo de la CIA evacuó a los que quedaban en el consulado, así como a Sean Smith, quien había sido muerto en el ataque inicial. No pudieron encontrar al embajador y regresaron al anexo de la CIA cerca de la medianoche.

"En ese momento, llamaron de nuevo para solicitar respaldo militar y auxilio porque estaban haciendo fuego contra la casas de seguridad, o anexo de la CIA. La solicitud fue rechazada. No hubo problemas de comunicación en el anexo, según los presentes en las instalaciones. El equipo estuvo en contacto por radio de manera permanente con sus cuarteles generales. De hecho, cuando menos un miembro del equipo estaba en el techo del anexo maniobrando con una ametralladora pesada cuando dispararon los morteros a las instalaciones de la CIA. El oficial de seguridad tenía apuntando con un láser sobre el objetivo que disparaba y repetidamente solicitó respaldo de un helicóptero artillado Spectre, que lo utilizan generalmente las fuerzas de Operaciones Especiales de EU para dar apoyo a los equipos de Operaciones Especiales sobre el terreno cuando hay tiroteo intenso. El enfrentamiento en el anexo de la CIA siguió por más de cuatro horas, tiempo suficiente para que cualquier nave de la Base Aérea de Sigonella, a solo 480 millas de ahí, llegase a tiempo. Fox News ha sabido también que se les dijo a dos equipos Nivel Uno de Operaciones Especiales que esperasen, entre ellos operativos de Fuerza Delta.

"Un equipo de Operaciones Especiales, o CIF como se le denomina [por sus siglas en inglés] a la Fuerza de Comando en Extremis, que operaba en Europa Central se había trasladado a Sigonella, Italia, pero nunca se les dijo que se movilizaran. De hecho, un funcionario del Pentágono dice que no hubo nunca ninguna solicitud para desplegar fuerzas fuera del país. Una segunda fuerza que se especializa en rescates en contraterrorismo estaba disponible en Sigonella, según fuentes militares y de inteligencia de algo nivel. Según estas fuentes, ellos hubieran podido volar a Benghazi en menos de dos horas. Estaban a la misma distancia de Benghazi que las fuerzas que fueron enviadas desde Trípoli. Los helicópteros Spectre los utilizan generalmente los grupos de Operaciones Especiales para dar apoyo aéreo. Según las fuentes en el terreno, durante el ataque, el agente especial que estaba en el techo del anexo de la CIA tenía contacto visual y un mirador de láser sobre el equipo libio de mortero que atacaba el anexo de la CIA. Los agentes estaban dando las coordenadas del sitio desde donde disparaban las fuerzas libias.

"El Secretario de la Defensa, Leon Panetta, le dijo a los periodistas en el Pentágono el jueves que no había inteligencia a tiempo real y por lo tanto no había un cuadro lo suficientemente claro de lo que ocurría en el terreno en Benghazi para enviar auxilio.

" 'Hay muchas consejas de lunes ahora', dijo Panetta el jueves. 'Pero el principio básico aquí... es que no se despliegan fuerzas a lugares de peligro sin saber que está sucediendo'.

"Funcionarios estadounidenses argumentan que hubo un período de varias horas desde que se detuvo el tiroteo, antes de que se dispararan los morteros en el anexo, que les hizo pensar que el ataque había terminado.

"Fox News ha conocido que había dos aviones robot militares de vigilancia que se reorientaron hacia Benghazi poco después de que empezó el ataque al consulado. Ya estaban en la vecindad. La segunda nave de vigilancia se envió para ayudar al primer avión robot, quizás debido a problemas de combustible. Ambos podían enviar imágenes visuales en tiempo real a los funcionarios de EU en Washington, DC. Cualquier funcionario o agencia con el acceso de seguridad a ellos, como el Cuarto Situacional de la Casa Blanca, el Departamento de Estado, la CIA, el Pentágono y otros, podía entrar al video en tiempo real desde sus computadoras.

"A Tyrone Woods se le unió en el terreno un compañero ex Seal de la armada, Glen Doherty, que fue enviado desde Trípoli como parte de un Equipo de Respuesta Global, o ERG, que proporciona seguridad a los funcionarios de la CIA y proporcionan contravigilancia y vigilancia de protección. Ambos fueron asesinados con un tiro de mortero a las 4 am hora de Libia, casi siete horas después de que se inició el ataque al consulado, una ventana de tiempo que representaba tiempo más que suficiente para que las fuerzas armadas de EU enviasen respaldo desde las bases cercanas de Europa, de acuerdo a fuentes relacionadas con las Operaciones Especiales. Se dispararon cuatro morteros al anexo. El primero cayó fuera del anexo. Los otros tres dieron en el anexo.

"Finalmente aproximadamente a las 3:00 am apareció ante el anexo de la CIA una caravana motorizada de una docena de vehículos libios, algunos artillados con ametralladoras calibre 50, pertenecientes a la Brigada 17 de Febrero, una milicia libia que es amiga de Estados Unidos. Las Fuerzas de Reacción Rápida estadounidenses enviadas desde Trípoli habían llegado al aeropuerto de Benghazi a las 2:00 am (cuatro horas después del ataque inicial al consulado) y se demoró 45 minutos en el aeropuerto debido a que no conseguían transporte, supuestamente debido a una confusión entre las milicias libias que se suponía que les darían escolta hasta el anexo, según fuentes de Benghazi.

"El agente especial estadounidense, Woods, Doherty y cuando menos dos más eran parte del Equipo de Respuesta Global, un elemento de la CIA, con sede en el anexo de la CIA y estaban protegiendo a los agentes de la CIA que eran parte de una misión para seguir el rastro de las armas en Bengazhi y recuperarlas, lo cual había proliferado en la secuela de la caída de Muammar Gaddafi. Su misión en parte consistía en encontrar los más de 20,000 MANPADS perdidos, los lanzacohetes portátiles capaces de derribar una aeronave comercial. De acuerdo a la fuente en el terreno en el momento del ataque, el equipo dentro del anexo de la CIA había capturado a tres atacantes libios y fueron obligados a entregarlos a los libios. Funcionarios estadounidenses no saben que sucedió con esos tres atacantes o si fueron liberados por las fuerzas libias".