Draghi le apuesta a los bancos, es decir al BCE

3 de octubre de 2014

3 de octubre de 2014 — Se informó que después de un día en donde ni los bancos centrales pudieron sostener las burbujas de valores ante las malas noticias económicas, estratégicas y de sobrevivencia humana, el director del Banco Central Europeo (BCE) Mario Draghi contempla una maniobra desesperada. En la reunión de la junta directiva del BCE que se llevaría a cabo ayer, Draghi, según filtraron el Financial Times y Bloomberg News, trataría de lanzar una política de emisión cuantitativa (EC) comprando valores chatarra tóxicos en Europa. De acuerdo a esta versión, el BCE empezaría a comprar títulos valores respaldados por activos (ABS, como les dicen en inglés) con respaldo en la deuda calificada de chatarra de los bancos griegos y chipriotas.

Este plan bastante desesperado se produce después del fracaso de los planes anunciados el mes pasado, llamados LTRO, a través de los cuales el BCE le hacía prestamos a los bancos a tasas de interés muy bajas, a condición de que esos bancos le prestaran solo una tercera parte de esa cantidad a las empresas y familias. En particular el cable del Bloomberg News destaca el fracaso del esquema de los LTRO: "Los pacientes del BCE no respondieron a la medicina". Se enfoca en la recesión que ha carcomido a Italia, en donde los préstamos bancarios se han reducido ahora a casi un 40% en relación al nivel del 2007-2008.

El informe del Financial Times del 1 de octubre dice que "la junta directiva del BCE va a proponer que se relajen los requerimientos existentes aceptados por el banco sobre la calidad de los activos, para que se le permita comprar las partes más seguras de los activos respaldados por valores de Grecia y Chipre, o ABS, dicen personas familiarizadas con el tema. La propuesta del señor Draghi está diseñada para convertir el programa de compras de ABS, que son legajos de préstamos empaquetados, lo más inclusivo posible". En otras palabras, si el BCE compra deudas tóxicas de los bancos griegos y chipriotas, todos los bancos de Europa van a creer que van a poder comprar lo que sea, y el valor de los activos malos de esos bancos se va a elevar justo a tiempo para que los bancos sobrevivan las pruebas de estrés.

La frase de "las partes más seguras" es particularmente chistosa. Las deudas malas de los bancos griegos totalizaban 164 mil millones de euros, o casi $210 mil millones, según una investigación del Bloomberg New, publicada por separado esta mañana. El BCE al tratar de querer rescatar todo eso, mediante su compra, el mismo se va a colocar en una posición de pérdidas a gran escala (incluyendo su credibilidad como banco central) en un futuro cercano.

Debido a esa política de impresión de dinero de la Reserva Federal y el BCE, existen ahora siete países europeos cuyos bonos gubernamentales tienen tasas de interés negativas, donde Irlanda ha sido la última en unirse a Alemania, Holanda, Austria, Finlandia, Bélgica, Francia y Suiza. Las manufacturas en Europa como un todo tienen ahora una tasa de crecimiento cero, y las manufacturas de Alemania y Francia se redujeron en septiembre, según los índices de compras de los gerentes. La zona del euro está entrando en la llamada "recesión triplicada" con las economías en general en cero crecimiento. Las manufacturas en Alemania, Francia, Italia se han contraído, y lo único que impedía que la contracción abierta se declarase en toda la zona del euro, había sido Irlanda.