BRICS y la Organización para la Cooperación Shangai ofrecen un "polo de poder alternativo"

10 de octubre de 2014

10 de octubre de 2014 — El surgimiento del paradigma del BRICS, junto con el creciente poder de la Organización para la Cooperación Shangai (OCS) que recientemente amplió su membresía a 1,600 millones de personas, representan un "polo de poder alternativo" que plantea un desafío al viejo orden y sus instituciones financieras fracasadas, escribe Conn Hallinan en International Policy Digest del 8 de octubre.

Bajo el encabezado "BRICS y la OCS: que florezcan mil polos", Hallinan esboza el potencial que hay en el Nuevo Banco de Desarrollo y el Acuerdo de Reservas de Contingencia que surgió en la cumbre del BRICS en Fortaleza, Brasil, en julio, que ofrecen acceso al crédito y liberan a las naciones miembro de los "onerosos requisitos de austeridad" del FMI.

Aunque no acaba de entender cabalmente la enormidad de los cambios planetarios que están ocurriendo, Hallinan destaca que las alianzas múltiples que se están forjando entre las naciones del grupo BRICS y las naciones aliadas no miembros, y entre la OCS y las naciones del BRICS y otras naciones afines, ofrecen un potencial de desarrollo enorme, así como también la capacidad de contrarrestar las agresiones de Estados Unidos y de otros en Occidente —-como la OTAN— en Asia Central y el Pacífico. Cita a Alexei Maslov, director del Departamento de Estudios Orientales de la Escuela Superior de Economía de Moscú quien explica que la "OCS ha empezado a neutralizar el papel de la OTAN en Asia". Le acaba de dar la bienvenida a India, Paquistán, Irán y a Mongolia como nuevos miembros, a la vez que ha desairado consistentemente las solicitudes de Estados Unidos para tener un estatus de observador y le ha urgido a los países de la región que le pongan fin a los derechos de EU a mantener emplazamientos.

Hallinan también sugiere que la suma de nuevos miembros a la OCS "podría terminar por diluir el impacto de las sanciones que actualmente plagan a Moscú por la crisis en Ucrania y Teherán por su programa nuclear". Para Irán, su membresía en la OCS "pudiera servir como una forma de sacarle la vuelta a las sanciones que actualmente afectan la economía iraní". La cooperación energética, económica y militar entre muchas de las naciones involucradas, están consolidando este "polo alternativo", subraya Hallinan, destacando que va a ser difícil mantener las sanciones, porque la "OCS y el BRICS crean alternativas". De ahí el encabezado "Que florezcan miles de polos".