Las fuerzas armadas de EU responden a los hechos en el terreno en Kobani

24 de octubre de 2014

24 de octubre de 2014 – Un viejo dicho militar establece que hasta el mejor plan de guerra no sobrevive al primer contacto con el enemigo y esto parecer ser el caso ahora con la estrategia de Obama en contra del EIIS. Inicialmente, el plan consistía en negarle refugio al EIIS en Siria como medio para debilitar su posición en Iraq, y aunque el jefe del Comando Central de EU, general Lloyd Austin, dijo el 17 de octubre que ese era todavía el plan de EU, las fuerzas armadas de Estados Unidos está respondiendo a los cambios en el terreno de los hechos, a pesar de lo que quiera todavía el Presidente Obama, y por lo mismo, a pesar de lo que quisiera el Presidente turco, Tayyip Erdogan.

Un informe del diario Wall Street Journal documenta como pasó Estados Unidos de considerar a Kobani como una plaza de poca importancia, a considerar a Kogani como algo "estratégico", y en el proceso, cambió la relación de Estados Unidos con los curdos. "El cambio en la manera de pensar sobre la suerte de una ciudad, caracterizado por funcionarios estadounidenses, curdos, turcos y de la oposición siria, muestra que tan drásticamente están cambiando los objetivos de Estados Unidos en la guerra", comenta el diario. Se trata de una guerra de banderas. Y Kobani era el siguiente lugar en donde el Estado Islámico quería plantar su bandera, dijo un alto oficial estadounidense. Kobani se volvió estratégico. La decisión de proporcionar armas y municiones al PYD curdo sirio se tomó luego de una evaluación de que se quedarían sin municiones en tres días. El general Austin fue a la Casa Blanca la semana pasada y argumentó a favor de abastecer a los curdos sin el consentimiento de Turquía. "Advirtió que la caída de la ciudad sería una bonanza en el reclutamiento para al Estado Islámico, lo cual llevaría a una infusión de combatientes nuevos y un mayor impulso con lo cual reforzaría su narrativa de expansión inevitable", le dijo al diario un funcionario estadounidense no identificado.

Los contactos secretos de Estados Unidos con el PYD (siglas del Partido de la Unión Democrática, de los curdos sirios) se remontan a principios de 2013, cuando Robert Ford era el embajador de EU en Siria. Pero esos contactos aumentaron cuando los curdos sirios mostraron el temple en la lucha contra el EIIS en el este de Siria. Esto llevó a que se incluyera a un representante del PYD en el centro de operaciones conjunto de EU e Iraq en Irbil, el cual se coordinaba con las unidades militares de Kobani y proporcionaba información para los bombardeos que se les hacía llegar a Estados Unidos.

A pesar de que los combatientes curdos dieron una gran pelea para mantener su terreno en Kobani, todavía estaban en peligro de quedarse sin municiones; cuando enviaron una solicitud urgente, Austin decidió que era hora de actuar. Según las fuentes del diario WSJ, la Asesora de Seguridad Nacional, Susan Rice, dijo que "no" en la última reunión en la Casa Blanca antes de que se tomara la decisión, aunque rice planteó "las potenciales implicaciones diplomáticas y legales del envío de armas. Ella no dijo 'no', pero quería quedaran planteadas sus preocupaciones", mientras que el Secretario de Defensa Chuck Hagel dijo que la operación era urgentemente necesaria. Las barreras legales eran muy reducidas también, ya que el PYD ya no se le considera un grupo terrorista por parte de Estados Unidos, a pesar de su relación estrecha con el PKK (Partido Comunista Curdo, de Turquía) que si se le considera, y además las armas que se les suministraría no provendrían de Estados Unidos sino de los curdos iraquíes.

El ex embajador de Estados Unidos en Turquía e Iraq, James Jeffrey, en una entrevista con la red informativa alemana Deutsche Welle, confirmó el viraje en la política de EU. "Hace una semana el viernes y luego el sábado de nuevo, John Kerry decía que Kobani no era un objetivo estratégico de Estados Unidos", dijo. "En esencia, al fin encontramos un lugar en donde la gente está dispuesta a combatir en contra del EI. Así que decidimos apoyarlos", agregó.

"Lo que esto significa es que Kobani no va a caer", dijo Jeffrey. "Ahora no podemos dejar que caiga, y no parece que vaya a caer". Erdogan se puede haber visto obligado a aceptar el cambio de planes de Estados Unidos, pero, subrayó Jeffrey, "en el terreno de los hechos ha habido cambios drásticos. Peshmerga va a acudir, las armas van a llegar y el EI será derrotado".