New York Post: "Dentro del encubrimiento saudí del 11/9". Articulo en respaldo de la Resolucion Jones-Lynch

17 de diciembre de 2013

17 de diciembre de 2013 — El New York Post del domingo 15, con una circulación de más de medio millón —según algunos informes, el periódico con la séptima mayor circulación en los Estados Unidos— publicó una contundente denuncia sobre el papel de los saudíes en los ataques del 11 de septiembre, escrito por el reportero investigador veterano Paul Sperry. Titulado, "Dentro del encubrimiento saudí en el 11 de septiembre" [1] el artículo presenta los resultados de la investigación personal de Sperry, con el objetivo de ponerle presión a los miembros del Congreso para que todos lean las 28 páginas que se declararon como secretas, y en apoyo a la resolución de los congresistas Walter Jones y Stephen Lynch para que se haga público todo el Informe de la Investigación Conjunta del Congreso, incluyendo esas 28 páginas declaradas secretas.

Sperry concluye citando un apéndice del Informe de la Investigación Conjunta, en donde se establece: "Si un Estado promueve el terrorismo, aumentan sustancialmente las probabilidades de ataques más letales y exitosos dentro de los Estados Unidos".

"Se deben dar a conocer sus resultados" continua Sperry, "sin importar si esto cambia para siempre las relaciones estadounidense-saudíes. Si una potencia extranjera rica en petróleo fue capaz de orquestar ataques simultáneos certeros en nuestros centros comerciales y de defensa hace una docena de años, bien pudiera ser capaz de llevar a cabo hoy ataques igualmente devastadores".

"Más vale que recuerden los miembros del Congreso renuentes a leer el informe completo que los asaltos del 11 de septiembre fallaron en su cuarto objetivo: ellos".

"Evidencia incontrovertible"

Sperry se refiere a un memorando de la CIA —que pudo haber formado parte de las bases para las 28 páginas clasificadas— en donde se decía que la CIA había "encontrado evidencia incontrovertible" de que funcionarios del gobierno saudí —no solamente los acaudalados saudíes línea dura, sino también diplomáticos y funcionarios de inteligencia de alto nivel empleados del reino— le habían ayudado tanto financiera como logísticamente a los secuestradores. Sperry agrega: "Los archivos de inteligencia citados en el informe implican directamente en los ataques a la embajada saudí en Washington y al consulado en Los Angeles, lo que convierte al 11 de septiembre no solo en un acto terrorista, sino en un acto de guerra".

Repasando la evidencia de otras fuentes, Sperry agrega un par de elementos que no se reportan normalmente, que LaRouchePAC no ha podido confirmar por su cuenta pero que vale la pena investigar más.

* Que los agentes saudíes arreglaron una entrevista de los secuestradores con Anwar al-Awlaki en San Diego, a quien Sperry describe como un "patrocinador saudí" y como alguien que trabaja estrechamente con la embajada saudí, y quien huyó de EU en un jet saudí como un año después de los ataques del 11 de septiembre. Dice que al-Awlaki le ayudó a los secuestradores en una segunda ocasión desde la mezquita Dar al-Hijrah financiada por los saudíes en Falls Church, Virginia, ayudándolos a obtener hospedaje y documentos de identificación.

* Que en vísperas de los ataques del 11 de septiembre, un alto funcionario saudí, Saleh Hussayen, se mudó de un hotel cercano al aeropuerto de Dulles al mismo Marriott Residence Inn en donde se estaban hospedando tres de los secuestradores saudíes, que después iban a atacar el Pentágono. El FBI no investigó a Hussayen.

* Que los agentes del caso del FBI le dijeron a Sperry que insistentemente les pidieron que dejaran de seguir las pistas sobre el 11 de septiembre que llevaban a la embajada saudí, que, dice él, "tiene una curiosa influencia sobre la Casa Blanca y las respuestas del FBI a los ataques".

Al aparecer tan prominentemente en un periódico tan leído como el New York Post, seguramente el artículo de Sperry le va a dar más impulso al proyecto de ley Jones-Lynch para que se den a conocer las 28 páginas y se ponga al descubierto el papel saudí en el 11 de septiembre.