Redes científicas de la "vieja guardia" se movilizan por México

28 de octubre de 2014

28 de octubre de 2014 — El Dr. Sanjaya Rajaram, científico agrícola indo-mexicano ganador del "Premio Mundial de la Alimentación" en el 2014 por las décadas de trabajo en el desarrollo de casi 500 variedades de trigo de alto rendimiento, resistente a plagas y cambios climáticos, sorprendió a los participantes del Foro Nacional de Ciencia y Tecnología del Cultivo para una Agricultura Sustentable que tuvo lugar en la Ciudad de México el 1 de octubre, con su apasionado llamado a que México asegure su futuro construyendo finalmente grandes proyectos de agua como el Plan Hidráulico del Noroeste (PLHINO) en el noroeste, y el Plan Hidráulico del Golfo Norte (PLHIGON) en el sureste de México.

El Movimiento Ciudadano LaRouchista (MOCILA) de México ha promovido sin cansancio desde la de década d 1980 estos dos proyectos urgentemente necesarios, diseñado por ingenieros mexicanos desde hace 5 décadas.

Rajaram, quien ha vivido en México desde que llegó en 1967 para trabajar con el gran científico de la "Revolución Verde", Norman Borlaug, fue el único orador del foro, donde asistieron destacados miembros del gobierno, del Congreso, dirigentes agrícolas y empresariales. Dijo al inicio de su discurso que las ciencias genómicas pueden catalizar la producción de alimentos, pero no es suficiente; es indispensable que se aumente la tierra para cultivo.

Mis declaraciones serán controversiales, pero los avances científicos no ocurren sin conflicto en un inicio, advirtió. Debemos hablar de agua, tecnología, recursos humanos, y quizá un nuevo proyecto que sea financiado por el gobierno mexicano, dijo, mientras mostraba mapas de los proyectos del PLHINO y del PLHIGON, incluyendo un mapa elaborado por el MOCILA.

El Dr. Rajaram exhortó a los asistentes a reconocer que debe haber un cambio en la manera de pensar, y que se debe invertir en la tecnología, como el desarrollo de las variedades híbridas de maíz. Hay científicos que dicen "queremos mantener el maíz nativo y tradicional". Y yo les digo: "¿Queremos mantener a la gente en la pobreza?".

La respuesta concienzuda a su provocativo discurso, y las discusiones informales que se sostuvieron después del evento entre organizadores del MOCILA con docenas de participantes acerca de la batalla estratégica internacional que se requiere para salvar a México mediante la implementación de dichos proyectos, refleja una nueva apertura de círculos mexicanos prominentes para unirse a la revolución del desarrollo global que han iniciado las naciones del BRICS (Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica).

Una afirmación similar de la actitud científica de "si se puede", se manifiesta en la comunidad aeroespacial mexicana, que ha ido creciendo en actividad y tamaño desde que se estableció finalmente las Agencia Espacial Mexicana hace dos años. Indicativos de las capacidades que tiene México disponibles en este campo de estudio, son los programas de investigación y educación aeroespacial que se imparten en el Instituto Politécnico Nacional (IPN), donde se acaba de abrir una Maestría en Ingeniería Espacial este año. El prestigioso Centro de Desarrollo Aeroespacial, dirigido por científicos mexicanos de nivel internacional, organizó una serie de 10 conferencias de Ciencia Médica y Biológica Enfocada al Espacio, en las instalaciones del Politécnico del 25 de agosto al 1 de septiembre pasados. Una organizadora del MOCILA que asistió, dijo que los científicos y doctores con más experiencia les dijeron a los jóvenes estudiantes que el trabajo científico en la medicina, que redundan en beneficios para la gente más pobre de México, es el tipo de trabajo del que "te enamoras".