Se necesita una Glass-Steagall inmediatamente para parar el crac global

18 de octubre de 2014

18 de octubre de 2014 — Lyndon LaRouche exhortó este jueves 16 a emprender acciones de emergencia inmediatas para reorganizar el sistema financiero con el fin de salvar las cuentas activas válidas de la destrucción junto con las deudas de casino impagables que están a punto de detonar en cualquier momento. El punto de partida, enfatizó LaRouche, tiene que ser salvar esas cuentas válidas mediante el restablecimiento de la ley Glass-Steagall ahora, antes de que ocurra el estallido inminente. Están pendientes ante el Congreso de Estados Unidos varios proyectos de ley, tanto en la Cámara de Representantes como en la de Senadores, que restablecerían la separación bancaria al estilo de la Glass-Steagall, y se debe convocar al Congreso a que regrese a Washington de inmediato para que apruebe esos proyectos de ley y al mismo tiempo adopte las medidas de emergencia necesarias para derrotar la pandemia de Ébola.

El Banco Central Europeo (BCE) tiene programado dar a conocer el 26 de octubre los resultados sobre las pruebas de estrés de los principales bancos europeos, y es bien sabido ya que por lo menos diez de los bancos más grandes de Europa van a reprobar la prueba, a pesar de la inyección de un billón de euros de rescate que les dio el BCE, como anunció recientemente su presidente Mario Draghi. Una vez que se dé a conocer oficialmente el nombre de los bancos, el crac podría iniciarse de inmediato, ya que ninguno de esos bancos tendrá acceso a ningún nuevo crédito comercial.

Ambrose Evans-Pritchard, el vocero de la City de Londres y del MI6 que escribe en el Daily Telegraph publicó una columna hoy con el encabezado histérico de "La economía mundial está tan dañada que pudiera necesitar una EC permanente", (en referencia a la política de "Emisión Cuantitativa" de la Reserva Federal de EU, de imprimir dinero para prestarlo a los bancos casi sin intereses). Pritchard advierte que "la liquidez global se está evaporando" y que a menos que esto se revierta ahora, todo el sistema está a punto de estallar de una forma peor que en 2007-2008 o en 1937. "Si el miedo a este crecimiento presagia el fin del ciclo" escribe Pritchard, "las consecuencias van a ser horribles para Francia, Italia, España, Holanda, Portugal, Grecia, Bulgaria y otros... Entre más elevado sea el coeficiente de deuda, mayor será el daño".

Evans-Pritchard advierte que el plan de la Reserva Federal de ponerle fin a la Emisión Cuantitativa (EC) antes de que termine el año, por sí mismo podría extraer la suficiente cantidad de liquidez como para desatar un crac. "Puesto en otros términos, es posible que la economía mundial esté tan dañada que necesite una EC permanente solo para que no se detenga el proceso".

Este es el segundo día consecutivo en que publica un ataque histérico sobre el estallido inminente. Y no está solo. El New York Times de hoy publica un artículo de primera plana en pánico sobre el crac de 460 puntos del índice bursátil Dow Jones el miércoles 15 (una intervención al final del día redujo las pérdidas al final del día a 178 puntos), advirtiendo en la frase inicial, "se acabó la fiesta". En una serie de artículos posteriores, el Times nota que también los precios del petróleo están tambaleantes, producto de una genuina recesión en la actividad económica global, así como también debido al hecho de que los saudíes no están frenando su producción para ponerle fin a la sobreproducción y forzar un ajuste al alza en los precios como lo han hecho tradicionalmente. Evans-Pritchard también destaca que al desplome en los precios del petróleo crudo se está agregando la situación de pánico globalmente y está alimentando el miedo ante un crac inminente.

El presidente del Banco de la Reserva Federal de St. Louis James Bullard le dijo hoy al Noticiero Bloomberg que "una respuesta política lógica a este momento critico pudiera ser demorar el fin de la EC". La próxima reunión del Comité de Mércado Abierto de la Reserva Federal (FOMC) es el 28 y 29 de octubre, en donde se estaba esperando que la Reserva Federal le pusiera fin del todo a la EC. Un segundo funcionario de la Reserva de San Francisco también ya está pidiendo un EC4.

En contraste con los llamados de Evans-Pritchard y otros lunáticos para que se prolongue al infinito la EC, LaRouche reiteró que el único procedimiento viable es reorganizar todo el sistema financiero global borrando todas las deudas de casino que nunca se van a poder pagar. "Y eso significa empezar con la Glass-Steagall ahora", advirtió LaRouche.