LaRouche: sacar a Obama es la precondición para salvar a la civilización

4 de noviembre de 2014

4 de noviembre de 2014 — El domingo en la noche Lyndon LaRouche subrayó que hemos llegado al punto en el que, o sacamos nosotros y los demás que están de acuerdo con nosotros a Obama de su cargo o la civilización estará perdida. Estamos al borde de ello, y actuar en este sentido es la precondición para poder salvar a la civilización.

El futuro de la humanidad depende de la decisión de suprimir los esfuerzos de Obama por bloquear a las naciones prominentes que se están moviendo en el mundo para crear un nuevo paradigma en torno a las naciones del BRICS y el movimiento global a favor del desarrollo. Si permitimos que Obama triunfe, nos podemos ir al infierno. Por otro lado, si hacemos lo correcto, respaldamos a Rusia y las demás naciones, entonces podemos ganar a escala global.

El papel de Rusia bajo el liderato de Vladimir Putin en conexión con China es decisivo. Si no nos podemos mover ahora como una sola unidad, se puede perder la especie humana. Tenemos que sacar a Obama del poder. Si no lo hacemos, estaremos condenados.

En Estados Unidos el centro clave del pensamiento político y cultural, según LaRouche, es la Ciudad de Nueva York. Lo que suceda en la Ciudad de Nueva York determina las capacidades políticas de la población de Estados Unidos en conjunto. En la historia de Estados Unidos, Nueva York ha sido el gran centro de conversación. La Ciudad de Nueva York tiende a ser la mecha de encendido más importante. Es el centro de toma de decisiones de la nación.

En las últimas semanas, el movimiento de LaRouche en la zona de la Ciudad de Nueva York y Nueva Jersey ha lanzado su propio Proyecto Manhattan. En una sucesión de intervenciones, empezando con la Asamblea General de la ONU, la reunión del primer ministro indio Narendra Modi en el Madison Square Garden, una reunión importante sobre la desclasificación de las 28 páginas de la Investigación Conjunta del Congreso sobre el papel de los saudíes en el terrorismo del 11 de septiembre, celebrada en Harlem, y el la última semana con las intervenciones agresivas con el Plan de Guerra para Derrotar al Ébola del Comité de Acción Política LaRouche, el movimiento de LaRouche ha empezado a generar ese viraje en la nación.

LaRouche señaló que a fines de la semana pasada estábamos en una espiral descendente. El mundo estaba al borde de la guerra termonuclear. No se ha eliminado completamente ese peligro, pero, a principios de esta semana, empezamos a movernos en sentido contrario debido a nuestra actividad organizativa en la Ciudad de Nueva York, que es el centro de fermento nacional cuando se produce un fermento. Producto de esto, hemos empezado a ver fuerzas decisivas que se han pusto en acción para parar el peligro de guerra, al moverse para contener a Obama.

Tenemos ahora la oportunidad de derrotar la fuerza del mal; si no ejercemos esta oportunidad, podemos perder.

Esta semana pudieran producirse pasos adicionales para salvar a la civilización. Personalidades en Estados Unidos empiezan a prepararse para emprender acciones que cambien la historia del mundo. Ahora tenemos una oportunidad de ganar. Tenemos que ganar la guerra para evitar que lo que está sucediendo en el Medio Oriente se extienda por todo el mundo.

La clave, enfatizó LaRouche, es deshacernos del pesimismo. El hábito del pesimismo no se impone desde el exterior, es una decisión que cada persona toma por sí misma. Cada persona tiene que decidir liberarse del pesimismo y crear un futuro.

LaRouche dijo que si no sienten que el fuego les ha llegado a los aparejos, nada va a ocurrir. Alguna gente no quiere sentir el fuego. Quieren permanecer cautelosos, pero ya la gasolina se ha encendido de cualquier modo.