Ministerio de Relaciones Exteriores de Rusia advierte a Kiev de una escalada contra las regiones independentistas

8 de noviembre de 2014

8 de noviembre de 2014 -– Rusia le advirtió al gobierno de Ucrania en Kiev, que tenía que sujetarse a los acuerdos adoptados el 5 de septiembre en Minsk, capital de Bieloursia, mediante los cuales se puso en efecto el cese al fuego en las regiones de Donetsk y Luhansk, y se acordó una vía para resolver la crisis entre las regiones y el gobierno de Kiev. Luego de las elecciones del 2 de noviembre en la República Popular de Donetsk (RPD) y en la República Popular de Luhansk (RPL), el gobierno de Poroshenko en Kiev anunció que enviaría más tropas al este de Ucrania, y discutió la posibilidad de retirarse por completo del acuerdo de Minsk.

"La ley que se aprobó sobre el status especial [de las dos regiones], así como la ley de amnistía que se acordó con la RPD y la RPL, son obligatorias para Kiev. Esto se estableció en el protocolo de Minsk del 5 de septiembre. Ahora, luego de la decisión de cancelar esas leyes, prácticamente la camarilla de Kiev ha aniquilado el protocolo de Minsk del 5 de septiembre Minsk", señala la declaración del Ministerio de Relaciones Exteriores de Rusia.

"Es obvio que se tiene que revisar [el protocolo]. La RPD y la RPL no pueden operar sobre la base de un documento del cual [el Presidente ucraniano Petro] Poroshenko ha eliminado puntos importantes. Estamos preparados para trabajar en una nueva edición del protocolo", agrega la declaración.

Con todo el respaldo de las agresivas burocracias de la Unión Europea y de la OTAN, Poroshenko, se dirige hacia la confrontación. Su Consejo de Seguridad Nacinal y Defensa se reunió el martes 4 y respaldó su plan de presentar un proyecto de ley ante el parlamento para abolir el status especial de las regiones de Donetsk y Luhansk. La jefa de la política exterior de la Unión Europea, Federica Mogherini, dio una rueda de prensa el mismo martes 4 con el nuevo secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg, en la cual ella arremetió en contra de las elecciones del 2 de noviembre, y dijo que "fueron ilegales e ilegítimas y no se les va a reconocer, pero además corren el riesgo de poner en peligro la vía del diálogo y la paz". Stoltenberg por su parte anunció que había descubierto que los rusos amenazaban (otra vez) a Ucrania con movimientos de tropas cerca de la frontera.

Mientras tanto, el recién electo Presidente de la RPD, Alexander Zakharchenko, dijo el martes 4 que estaba abierto a las pláticas de paz "con cualquiera, incluso con Petro Poroshenko, [pero] Ucrania tiene que entender que [la RPD] es ya otro Estado". La cadena noticiosa BBC de Londres informó que la RPD reclama toda la región del Donetsk, "partes de la cual siguen bajo control del gobierno ucraniano".

El Presidene electo de la RPL, Igor Plotnitsky, aprovecho el mismo día en ocasión de la ceremonia de posesión del cargo, para advertir sobre el neonazismo en Kiev: "Si continúa la ideología nazi, puede surgir muy pronto un grupo terrorista de 40 millones en Europa, que en comparación con al-Qaeda y el Estado Islámico podrían estos parecer un club deportivo infantil". En su reseña sobre esto, la agencia informativa RIA Novosti, recordó que el ministro de Relaciones Exteriores de Rusia, Sergei Lavrov, había advertido anteriormente que "los movimientos neonazis funcionan con la connivencia de Kiev".