LaRouche: Se necesita con urgencia un programa bipartidista ya

7 de noviembre de 2014

7 de noviembre de 2014 — Lyndon LaRouche señaló hoy viernes 7 que con la aniquilación de la presidencia de Obama, que ocurrió en las elecciones de medio período el martes 4, es ahora urgente que entre los líderes demócratas y republicanos establezcan de inmediato un nuevo programa bipartidista para gobernar. "Ahora se requiere urgentemente un programa positivo para gobernar", declaró LaRouche. Señaló que la "destitución de Obama", de una u otra manera, va a suceder, y ahora, "es urgente un gobierno viable. Tenemos que introducir una fuerza positiva en la situación".

LaRouche comentó que "todo ha cambiado" como resultado del estrepitoso voto de no confianza en Obama el martes. Los republicanos, dijo, fueron empleados para derrocar a Obma, pero ahora "lo que es decisivo es juntar a los dos partidos".

A principios de este año, LaRouche había emitido sus Cuatro Leyes Cardinales para terminar con el peligro de una guerra global y para iniciar una genuina recuperación económica nacional y global, comenzando con la eliminación de la montaña de deudas de casino impagables, mediante la reinstitución de las normas Glass Steagall para separar la banca por completo, y volver al sistema constitucional de crédito federal para emprender proyectos vitales de productividad de tecnología intensiva orientados por la ciencia.

LaRouche dijo a sus colegas el viernes que la máxima prioridad ahora es "un programa multipartidista para detener la amenaza inminente de guerras globales". Algunas personas en el liderato de los partidos saben esto y son por ende conscientes de la necesidad de un plan de acción, "ahora que ya se tiró la basura". Ahora es esencial que el pueblo estadounidense sepa que hay un cambio de dirección claro, un cambio que exigieron con claridad resonante el martes.

LaRouche especificó algunas de las acciones urgentes que se pueden tomar de inmediato a raíz del hundimiento de Obama. "Primero, necesitamos un acuerdo inernacional con China; segundo, tenemos que retirar nuestro apoyo a los fascista en Ucrania, que nos han llevado al borde mismo de una confrontación estratégica con Rusia; tercero, debemos implementar el plan elaborado por el Estado Mayor Conjunto para derrotar al Estado Islámico".

Advirtió que "el caldero de la guerra general está a punto de ebullición". La única manera de reducir el calor es mediante una verdadera política de recuperación global, en línea con lo que ya ha iniciado China y los demás países del BRICS.

LaRouche indicó que dicho programa bipartidista no resolverá instantáneamente todos los problemas que se han acumulado durante los últimos 14 años. "Pero se pueden tomar decisiones que le darán claramente al pueblo estadounidense la confianza de que las cosas van a mejorar, y que hemos entrado en una nueva era".

LaRouche puso de relieve que la necesidad dicta la emergencia de ese liderazgo bipartidista y de dicho plan de acción viable. "Nos dirigimos hacia un crac, y algunos de los líderes de nuestra nación saben que están en la línea de fuego y tienen que actuar".

"Hemos llegado a un momento Pearl Harbor", concluyó LaRouche. "La pura y patente necesidad está moviendo el cambio. Nos encontramos en una situación de tiempo de guerra".