En marcha campaña para purgar a la Casa Blanca

3 de noviembre de 2014

3 de noviembre de 2014 — Fuentes en Washington han confirmado que prestantes círculos demócratas, oficiales de alta graduación del Pentágono y otros elementos sensatos están en una ofensiva sin cuartel para forzar una limpieza de la casa a fondo en la Casa Blanca de Obama. Las últimas filtraciones sobre las quejas del Pentágono por la incompetencia de la Casa Blanca en el manejo de la guerra en contra del Estado Islámico (EI), recibieron la luz verde de altas esferas del Departamento de Defensa y el Estado Mayor Conjunto y tienen el objetivo de forzar la salida de algunos de los miembros más atroces del equipo de Obama. Entre los nombres importantes en la lista de "primero a ser purgados" está el jefe del Gabinete, Denis McDonough, la Asesora de Seguridad Nacional, Susan Rice y sus principales asistentes, Ben Rhodes y Tony Blinken.

Según una fuente, el Estado Mayor Conjunto (EMC) preparó un plan de guerra complejo aunque serio para derrotar al EI en Iraq, pero el equipo de Seguridad Nacional y la Casa Blanca han frustrado completamente su implementación, absteniéndose repetidamente de siquiera consultarlo con el Pentágono antes de hacer declaraciones públicas o enviar comunicaciones al Congreso. La fuente agregó que los altos planificadores militares se dieron cuenta tarde que la Casa Blanca y el equipo de Seguridad Nacional (NSC) no entendían el plan en absoluto y que por lo tanto no podían ni siquiera explicarse qué es lo que estaba haciendo Estados Unidos.

El incidente más atroz fue el memo escrito por Susan Rice a los líderes del Congreso, donde hace la solicitud de autorización de fondos para el entrenamiento de rebeldes sirios y el lanzamiento de bombardeos sobre blancos del EI. El memo estaba tan mal escrito que el presidente de la comisión de Servicios Armados de la Cámara de Representantes llamó al Pentágono de inmediato y le exigió que lo rehiciera totalmente, lo cual se hizo. Después de seis años y medio, el equipo de la Casa Blanca y el NSC son más incompetentes que nunca.

Es tanto lo que está en juego, según las fuentes, que ya no es posible ignorar el fiasco de la Casa Blanca y el NSC. Inmediatamente después de las elecciones intermedias del 4 de noviembre, se espera que haya una nueva ronda de filtraciones en los medios, acompañadas de presión directa sobre el Presidente Obama de parte de prestantes jerarcas del Partido Demócrata para que limpie la casa e incorpore un nuevo equipo que maneje la Presidencia por el tiempo que le resta. Las fuentes enfatizaron que el vicepresidente Joe Biden se ha convertido en parte del problema y esto le agrega más complicaciones a la situación.

Una fuente también clarificó la importancia del memo de Hagel a Rice sobre el fracaso de la Casa Blanca en aclarar la política hacia Siria. El memo de Hagel, en contraste con algunos alegatos de los medios de comunicación neoconservadores, no era una exigencia para que hubiera un mayor enfoque en sacar a Assad del poder. Por el contrario, Hagel simplemente exigió una política clara por parte del Presidente sobre cómo operar dentro de Siria, en donde Estados Unidos no tiene ninguna autorización para actuar por parte del Consejo de Seguridad de la ONU o cualquier otra institución. Los Jefes del Estado Mayor han insistido en que EU se tiene que enfocar en destruir al EI y no comprometerse en ninguna acción que merme los esfuerzos del Ejército sirio en contra de los combatientes del Estado Islámico. Se informa en particular que el Jefe del Estado Mayor, general Martin Dempsey, le dijo al Presidente que Estados Unidos no puede librar una guerra de tres frentes en contra del EI en Iraq, EI en Siria y el gobierno de Assad y el Ejército sirio.

En cosa de días después de que pasen las elecciones intermedias se podría ver una escalada, cuando la situación se caliente aún más y Obama esté aún más presionado para que despida al equipo de seguridad nacional y de su Casa Blanca. Por lo menos dos grupos importantes dentro del Partido Demócrata están preparando sus próximos pasos con cierto grado de coordinación.