LaRouche exige una 'Masacre de Thanksgiving" para purgar la Casa Blanca de Obama

9 de noviembre de 2014

8 de noviembre de 2014 — Lyndon LaRouche exigió este jueves 6 una verdadera limpia a fondo del gobierno de Obama, que conduzca rápidamente a la destitución del propio Presidente Obama del cargo mediante un juicio político. Como la famosa Masacre de Halloween que hizo el Presidente Gerald Ford el 4 de noviembre de 1975, toda la porquería de los íntimos de la Casa Blanca de Obama, como Valerie Jarrett, Denis McDonough, Susan Rice, Ben Rhodes, Tony Blinken, todos tienen que salir de inmediato y ser sustituidos por un equipo de personas competentes que puedan navegar un cambio total en la política de Estados Unidos.

LaRouche dijo lo obvio:

"Las elecciones del martes fueron nada menos que un juicio político para el Presidente Obama, de parte del pueblo estadounidense. Él es un títere de Londres y Wall Street, y ha presidido para el derrumbe total de Estados Unidos en solo seis años, después del espectáculo de terror que fue la presidencia de Bush y Cheney que nos arrastró a la guerra permanente, a la dictadura de un estado policíaco y a la aniquilación de la economía estadounidense y del sueño americano. Obama ha ido más lejos que Bush y Cheney en agravar ese derrumbe. El pueblo estadounidense finalmente se hartó, y ese es el significado de la votación del martes".

Esto no representa un mandato para los republicanos, agregó LaRouche. Los republicanos son un desastre, una resaca de lo peor de la política y del personal de Bush y Cheney. Lo que quiere el pueblo estadounidense es sacar a Obama, y nada menos que eso va a servir de nada.

LaRouche informó que está al tanto de que varias personalidades del Partido Demócrata preparan una lista de quienes se tienen que ir y de a quienes se debe incluir en sustitución de los puestos claves de la Casa Blanca y del Consejo de Seguridad Nacional. Pero, advirtió, eso no es suficiente. Hasta que Obama no sea sacado de su cargo por medios constitucionales, el mundo se encuentra en un grave peligro de extinción debido a las provocaciones de guerra en escalada dirigidas contra Rusia y China.

LaRouche se refirió a la guerra con la que se vuelve a amenazar a la población del este de Ucrania, como el último ejemplo patente de esas provocaciones provenientes de los británicos en contra de la Rusia de Putin. "Esto no se trata de Ucrania", explicó LaRouche. Están utilizando a los ucranianos para preparar una provocación que Putin simplemente no pueda aceptar.

"Una vez más nos encontramos al borde de una guerra termonuclear potencial".

Forzando una "Masacre del Día de Acción de Gracias" en la Casa Blanca de Obama y procediendo de inmediato a destituir a Obama, podemos reducir enormemente el peligro de guerra termonuclear, eliminando el único instrumento mediante el cual los británicos pueden seguir con sus provocaciones e intensificarlas.

Hay personalidades políticas con experiencia, muchos de los cuales son veteranos de los gobiernos de Bill Clinton, que podrían formar parte de un equipo de liderazgo viable para sacar a Estados Unidos, y al mundo, de este peligroso embrollo, señaló LaRouche. Pero nada va a funcionar mientras que Obama siga en la Presidencia.

El pueblo estadounidense ha hablado, clara y abrumadoramente. Es hora de que el liderato del Partido Demócrata escuche el llamado y actúe. Los republicanos no se van a atrever a quedar como los últimos defensores de Obama, a pesar de Boehner, el presidente republicano de la Cámara de Representantes. Es hora de que el Partido Demócrata le haga a Obama, lo que el liderato republicano de principios de la década de 1970 le hizo a Richard Nixon: Transmitirle el ultimátum que lo mande a empacar.

LaRouche concluyó su comentario diciendo que respaldaba con todo corazón el llamado que hizo el jueves el diario alemán Bildzeitung, para que Obama haga sus maletas de inmediato y se regrese a Chicago.