Rusia y Egipto con la ONU, cooperan en un plan para una conferencia que le ponga fin a la guerra en Siria

12 de noviembre de 2014

12 de noviembre de 2014 — Moscú y El Cairo mantienen intensas discusiones para preparar "una conferencia entre el régimen sirio y la oposición con la esperanza de que se produzca un acercamiento en un gobierno de transición que 'combata el terrorismo' ", según informó un periódico libanés muy respetado, Al Akhbar el 11 de noviembre. El periódico está muy bien informado sobre la situación en Siria y recientemente publicó una entrevista extensa y excepcionalmente franca de su reportero veterano, Nahed Hattar, con el ministro de Relaciones Exteriores de Siria, Walid Muallem. El ministro habló sobre su estrecha amistad con funcionarios rusos y las razones por las cuales Siria ha aceptado —aunque desconfía— los bombardeos de Estados Unidos dentro de Siria en contra del Estado Islámico (EI o EIIS), siempre y cuando EU no ataque a Siria.

El siguiente informe debe tomarse con la salvedad de que representa discusiones en marcha entre las naciones interesadas; es improbable que lo que a continuación se relata se incluya exactamente así en su programa cuando se haga el anuncio oficial.

Ahora bien, según Al Akhbar, "está casi confirmado que Rusia va a invitar al gobierno sirio y parte de la oposición siria a una conferencia en Moscú, titulado Moscú I en vez de Ginebra III... El plan —preparado en coordinación entre el Ministerio de Relaciones Exteriores de Rusia, autoridades egipcias y el enviado de la ONU a Siria, Steffano de Mistura— hace un llamado a que se invite a dos delegaciones a un diálogo en la capital rusa.

"La primera es la delegación del gobierno sirio presidida por el viceprimer ministro y ministro de Relaciones Exteriores, Walid al-Muallem. La segunda delegación incluiría personajes de la oposición como el ex líder de la Coalición Nacional Siria de oposición, Ahmed Moaz al-Khatib, el líder del Partido la Voluntad del Pueblo, el ex primer viceministro Qadri Jamil, varios personajes que se salieron de la Coalición, más la Comisión Coordinadora Nacional y el líder del Partido Unión Democrática Curda de Siria, Saleh Muslim, cuyas unidades están combatiendo al EIIS en el norte y este de Siria".

A diferencia de las conferencias de Ginebra I y II, que resultaron inservibles por la insistencia británica y del gobierno de Obama de que la conferencia estuviera basada en el derrocamiento de Assad, y en donde se excluía la legítima oposición interna (dándose preferencia a los terroristas respaldados por los saudíes, cataríes y turcos) esta conferencia se está organizando para que tenga éxito, al respetar la "integridad de Siria" en palabras del presidente egipcio Fattah Al Sisi. Al Sisi revirtió el apoyo que había dado el gobierno de la Hermandad Musulmana a la salida de Assad y él ha recibido en El Cario a sirios importantes, como el Gran Mufti de Siria.

Un indicio del alto nivel de las idas en juego en estos planes es que la iniciativa Moscú-Cairo está determinada a preservar la estructura y función del Ejército sirio, con Al Assad como comandante en jefe, incluso mientras se establece un gobierno de transición o interino.

"Funcionarios rusos y egipcios creen que es necesario conservar la estructura del Ejército de Siria, que con el tiempo va a acomodar a miles de oficiales y soldados que huyeron o que no se presentaron a prestar servicio en sus bases o desertores, que no se unieron a organizaciones tipo al-Qaeda" dijo Al Akhbar. Esto es necesario con el fin de movilizar el máximo de fuerzas dentro de Siria en contra del EI, Al Nusra, Al Qaeda y los otros terroristas yijadistas. Egipto y Rusia creen que el combate al terrorismo es urgente y no se puede esperar hasta que haya una eventual victoria de la "coalición" de EU.

En término de dos años, después de que el gobierno de transición haya supervisado las enmiendas a la constitución, se van a celebrar elecciones en donde Assad va a poder decidir si contiende por la reelección a la Presidencia.

Lyndon LaRouche comentó sobre estas noticias, que mantener la soberanía de Siria es absolutamente vital y apoyó decididamente la determinación de Moscú y El Cairo a que se mantengan intactas el ejército sirio y las fuerzas de seguridad para poder ganar la guerra en contra de los terroristas yijadistas.

Los planes de Moscú y El Cairo se producen al mismo tiempo que el Enviado Especial de la ONU, Staffan de Mistura, se reunió con el presidente sirio Bashar al Assad para discutir los intentos por crear una "zona de cese al fuego" entre la oposición y el ejército sirio en Aleppo, un plan que Al Assad dice vale la pena considerar.