Economist de Londres elogia la cancelación del proyecto ferroviario chino en México, pide cambios en el gabinete

8 de noviembre de 2014

8 de noviembre de 2014 — ¿Saben quien lleva la batuta en la campaña para presionar, amenazar y desestabilizar a México para que abandone cualquier idea de alineación económica hacia los BRICS?

La columna Americas view de la revista The Economist de Londres, la revista insignia de la oligarquía financiera de la City de Londres, festejó la capitulación del 6 de noviembre del Presidente mexicano, Enrique Peña Nieto, ante las presiones de la Casa Blanca de Obama y sus aliados dentro de México, de cancelar la licitación que se había otorgado solo unos días antes a la compañía China Railway Construction Corp., para construir un ferrocarril de alta velocidad desde Ciudad de México a Querétaro. "Fue una buena señal la del 6 de noviembre, cuando en una acción sin precedentes, el señor Peña ordenó dar marcha atrás a una controvertida adjudicación de una licitación por $3,750 millones de dólares porque carecía de transparencia", se regodeó The Economist.

El acuerdo ferroviario formaba parte de un conjunto de proyectos de infraestructura más extensos que estaban por concluirse entre los dos países durante la gira de Peña Nieto a Asia del 9 al 15 de noviembre, en donde asistirá a la cumbre de la APEC y del G-20, y realizará una visita de Estado al Presidente Xi Jinping de China. Acuerdos como estos, con China y los demás países del grupo BRICS, se están sucediendo por todo el planeta como una alternativa al sistema financiero transatlántico que está en bancarrota, y para Londres son puro veneno. En el caso de México, estos proyectos de desarrollo son la única base físico-económica para liberar al país del golpe de Estado de Narcotráfico, SA orquestado por Obama y sus controladores británicos en contra de México en 2009.

Para garantizar que México no se libere de ese narcogolpe, con la ayuda de China y demás naciones del BRICS, The Economist también exige que Peña Nieto quite a su actual secretario de Gobernación (el cargo más importante después de la Presidencia) Miguel Ángel Osorio Chong, y lo substituya con nada más y nada menos que con Manlio Fabio Beltrones, el actual líder del PRI en el Congreso. Beltrones ganó notoriedad internacional en la década de los 1990, cuando fue gobernador del estado de Sonora, por supuestos vínculos al aparato del narcotráfico ligados a los hermanos Raúl y Carlos Salinas de Gortari (el ex Presidente mexicano), según diversas versiones de la prensa estadounidense y mexicana. Por ejemplo, el New York Times informó en su momento que el gobierno de Estados Unidos había vetado a Beltrones para ocupar cualquier puesto en el gabinete del gobierno entrante de Ernesto Zedillo, debido a la presunta protección que otorgaba Beltrones al cartel de Carrillo Fuentes.

Eso no solo no le importa a la City de Londres; para lo que les importa, esa es una de las tarjetas de presentación de Beltrones:

"El señor Peña gobierna a través de un pequeño grupo de jóvenes tecnócratas brillantes, con elementos de la vieja guardia del PRI en empleos de seguridad", escribió The Economist el 8 de noviembre. "Aunque no está en la naturaleza del Presidente salir fuera de su camarilla, su gobierno se vería impulsado con una figura más sustancial como ministro del interior, con libertad para actuar. El candidato obvio es Manlio Fabio Beltrones, líder del PRI en el Congreso".

Londres está utilizando la desestabilización del país generada a través del abominable asesinato de 43 estudiantes normalistas en el estado de Guerrero, dominado por el narcotráfico, para crear un ambiente propicio para el golpe de Estado que buscan.