Londres exige una "Revolución de Color" estilo 1968 para derrocar a Peña Nieto en México

18 de noviembre de 2014

17 de noviembre de 2014 — El órgano oficial de la City de Londres, el Financial Times, emitió las órdenes de marcha en sendos artículos consecutivos los días 13 y 14 de noviembre. El Presidente mexicano Enrique Peña Nieto, quien se atrevió a viajar a Beijín para la cumbre de la APEC la semana pasada y firmó acuerdos por $7,400 millones de dólares para la infraestructura y proyectos energéticos con China, a pesar de las órdenes de la Casa Blanca de Obama y de los banqueros internacionales de que no hiciera eso, enfrenta una aguda perturbación social que podría derribar su gobierno, si es que no da marcha atrás en su política en las próximas 4 a 6 semanas. El imperio británico está tratando de impedir que ningún otro país abandone su Titanic que se hunde, y que no se adhiera al nuevo sistema que está construyendo el grupo del BRICS.

En un artículo titulado "The 'new Mexico' goes up in flames" (El 'nuevo México' envuelto en llamas) el Financial Times conjura la imagen de una nueva revuelta al estilo de 1968 en contra del gobierno, recordando que "la policía balaceó unos 300 manifestantes en 1968". Luego, el artículo lanza su advertencia: "Va a haber otro 1968. Se siente como se sentía entonces. La gente está harta", lo cual el Financial Times pone en la boca de (créalo o no) un supuesto "Juan López, taxista".

El FT sabe de lo que habla. Las investigaciones posteriores han demostrado que la ola de violencia de 1968 que hizo temblar a México hasta la raíz, fue desatada realmente por una "tercera fuerza" de francotiradores profesionales apostados en los techos de los edificios de la Plaza Tlatelolco, quienes dispararon y mataron tanto a estudiantes manifestantes como a soldados mexicanos por igual, a fin de desatar el caos.

El artículo del FT añade que las protestas por la desaparición y probable asesinato de 43 estudiantes normalistas en el estado de Guerrero el 26 de septiembre, han "convertido a México en un polvorín de protestas volátiles y cada vez más violentas". Luego amenazan con que "el legado de Peña Nieto se construirá en lo que haga en las próximas 4 a 6 semanas", y eso incluye una reestructuración del gabinete y el "combate a la corrupción".

Un artículo anterior del Financial Times del 13 de noviembre, protestaba por el viaje de Peña Nieto a China y porque los acuerdos económicos resultantes eran la evidencia de esa "corrupción" y "falta de transparencia". Durante su viaje a China, los dos países anunciaron "planes para invertir $2,400 millones de dólares en otros proyectos mexicanos de infraestructura y otros $5,000 millones en oleoductos para energía" con la compañía petrolera estatal Pemex, a la cual Wall Street y la City de Londres le han puesto el ojo para saquearla desde hace décadas. "Ninguno de estos [acuerdos con China] presagia nada bueno para el programa de reforma verdaderamente histórica que el señor Peña Nieto ha implementado durante los últimos dos años".

Justo en el momento en que le cayó más gasolina al fuego el 14 de noviembre, cuando estalló en manifestaciones callejeras un incidente violento entre la policía y estudiantes de la Universidad Nacional Autónoma de México, y más enfrentamientos con la policía el 15 de noviembre. Ahora se está programando una huelga nacional y marchas para el 20 de noviembre, y cuando menos algunos de los participantes están pidiendo la renuncia del Procurador General, Jesús Murillo Karam, del Secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong, y del propio Presidente Peña Nieto. Todas estas son las demandas que ya se habían hecho en las páginas del Economist de Londres y del Financial Times.

Aunque formalmente se distancia de la violencia de los agentes provocadores que ha caracterizado a muchas de las manifestaciones, el ex candidato presidencial y líder del partido Morena, Andrés Manuel López Obrador, se ha lanzado a la desestabilización de México con los cuatro pies, y pide la renuncia de Peña Nieto en una carta abierta al Procurador General, Murillo Karam: "Creo sinceramente que el proceso de degradación progresiva que afecta al país exige un urgente cambio de régimen", escribió López Obrador.