El módulo de aterrizaje Filae completa su misión científica prioritaria

18 de noviembre de 2014

18 de noviembre de 2014 — Según el liderato de la misión Rosetta de Europa, el módulo de aterrizaje Filae completó el 80% de la misión científica que estaba planeado que hiciera y pudo transmitir toda la información científica que recabó durante sus 57 horas de exploración de la superficie del cometa 67P/Churyumov-Gerasimenko antes de silenciarse anoche. La información del aterrizador va a ser analizada por los científicos en los próximos días para poner al descubierto algunos de los misterios de este cuerpo primitivo. "Esta máquina se comportó magníficamente bajo condiciones difíciles y podemos estar totalmente orgullosos del increíble éxito científico que nos ha entregado Filae" dijo Stepahn Ulamec, gerente del módulo de aterrizaje. La nave nodriza Rosetta es la primera nave espacial en la historia en poder orbitar en torno a un cometa, y Filae es la primera nave que ha aterrizado en uno en toda la historia. Ambas naves espaciales revelaron un núcleo del cometa tremendamente irregular, cubierto de polvo y llenos de bloques de piedras y cráteres, que contiene casi una docena de especies de metales.

Filae se quedó ahora sin batería, incapaz de usar sus células solares para recargar sus baterías porque aterrizó principalmente en la sombra. Para cargar la batería del Filae, los ingenieros trataron de cambiar la posición del aterrizador para que apuntara sus células solares más hacia el Sol, al girarla en un ángulo de 35 grados, y levantándola unas cuantas pulgadas. Hasta ahora no hay indicios de que haya funcionado. Sin embargo, esperan que cuando el cometa se aproxime más al Sol este verano y cambie la orientación entre el Sol y Filae, el aterrizador salga de su hibernación.

Mientras tanto, Rosetta, que se concentró desde que llegó en agosto hasta el cometa a preparar el aterrizaje de Filae, ahora está reanudando su propia misión científica. Está empezando a moverse de regreso a una mayor altitud, a una órbita 30 kilómetros del cometa para continuar con sus observaciones y mediciones científicas, y va a regresar a una órbita de 20 kilómetros el 6 de diciembre para hacer observaciones más de cerca. En los próximos meses, Rosetta va a volar a "órbitas no consolidadas" más distantes para mantenerse lo suficientemente cerca del cometa para observarlo, pero lo suficientemente alejado como para no quedar atrapada en su coma y cola conforme se aproxime al Sol. Rosetta va a llevar a cabo también algunos sobrevuelos arriesgados sobre el cometa, acercándose bastante al centro del núcleo. Rosetta va a acompañar al cometa 67P/C-G en su viaje desde una distancia de 310 millones de millas de la Tierra entre Marte y Júpiter, hacia adentro hacia el Sol. Estas serán las primeras observaciones de cómo evoluciona un cometa durante su carrera entrando al sistema solar interior.

La información que ha enviado de regreso la misión incluso ya ahora es un "cambio total de perspectiva en la ciencia cometaria" dijo anoche el científico del proyecto Rosetta, Matt Taylor. (Para conocer un resumen de la misión Rosetta, consulte "Deciphering the Primitive Matter of the Solar System" en la EIR del 7 de noviembre).