La APEC no dejó que Obama se levantara; nosotros tampoco debemos dejarlo

12 de noviembre de 2014

12 de noviembre de 2014 — Una semana después de su "enjuiciamiento político" por parte de los votantes estadounidenses, los dirigentes de la importante cumbre anual del Foro de Cooperación Económica Asia Pacífico (APEC, por siglas en inglés) le concedieron a Obama un papel sin importancia. Fue una cumbre donde brillaron en primer plano las principales iniciativas de desarrollo e infraestructura que Obama trataba de parar, como el nuevo Banco Asiático de Inversiones en Infraestructura (BAII), el más nuevo "Fondo de la Ruta de la Seda", y la Zona de Libre Comercio para el Asia Pacífico (FTAAP). Obama fracasó y no encontró donde esconderse ni protegerse del desplome cuesta abajo al que ya se encaminaba en el período electoral. Los estadounidenses deben de actuar en consonancia con su repudio a Obama y sus políticas en ese momento.

El dominio de la dinámica del BRICS, y de China en particular, sobre los acontecimientos de la cumbre, fue indiscutible. Rusia y China firmaron un segundo gran acuerdo para la construcción de otro gasoducto y suministro de gas natural a China por los próximos 30 años; también acordaron el desarrollo de un conjunto de presas de control de inundaciones e hidroeléctricas a lo largo del Río Amur en Siberia. China anunció la nueva plataforma de financiamiento "Fondo de la Nueva Ruta de la Seda" para inversiones en infraestructura que se va a inaugurar con una capitalización de $40 mil millones; el Presidente Xi estima que China podría triplicar la tasa de sus "inversiones en capital destinados al exterior" en el resto de ésta década, por un total de $1.25 billones de dólares, según sus cálculos, en inversiones para el desarrollo de otras naciones. Corea del Sur y China lograron un acuerdo de libre comercio que elimina el 90% de las aduanas y aranceles en un periodo de 20 años. Australia anunció que para la próxima semana van a firmar un acuerdo de libre comercio con China; Tailandia dijo que ellos apoyaban la FTTAP propuesta por China; Indonesia indicó que se va a unir al BAII junto con los otros 22 países. Xi Jinping de China y Shinzo Abe de Japón sostuvieron una reunión cumbre bilateral que fue decisiva para romper el hielo y enmendar sus relaciones hostiles de los últimos años. El Presidente filipino Noynoy Aquino también buscó una reunión con el Presidente Xi para garantizar inversiones en proyectos que llevaría a cabo China. Chile dejó en claro que no iban a permitir que nada interrumpa su comercio grande y creciente, tanto industrial como agrícola, con China.

Obama, en la APEC, no logró más que anunciar que habrá más visas de Estados Unidos para visitantes chinos, por supuesto, mediante una "orden ejecutiva".

En contra de esta nueva dinámica de crecimiento y desarrollo internacional asociada a los países del BRICS, el imperio financiero de Londres y su débil Obama, suponen que pueden utilizar los antagonismos y rivalidades nacionales; las de Japón y China, los pleitos fronterizos y económicos precedentes entre China e India, las rivalidades entre Brasil y Argentina, etc. ¿"Nacionalismos" al servició de qué? Del acuerdo comercial de la Asociación Transpacífica (TPP, como le dicen en inglés) ¡que le daría a las mayores corporaciones transnacionales imperiales y bancos el control supranacional sobre las políticas de las naciones!

La dinámica del BRICS va mucho más allá de los nacionalismos, hacia un nivel superior para las naciones soberanas que establece como objetivo un crecimiento económico y desarrollo mutuo, descubrimientos y progreso científico para toda la especie humana. Esto también fue una vez el credo del "Sistema Americano".

En Estados Unidos, por otra parte, ya se ven pequeños chispazos que salen de las elecciones de la semana pasada que mostraron el desplome de Obama. Dos senadores más, y con mayor fuerza el republicano Rand Paul, declararon que la política de guerra de Obama contra Iraq y Siria viola la Constitución y la Resolución de las Facultades de Guerra, y que el Congreso no puede tolerar esto. Entonces la Casa Blanca se echó para atrás, y suspendió el despliegue de los 1500 soldados adicionales que Obama había anunciado recientemente, hasta que el Congreso lo lleve a votación. El lunes muchas publicaciones emitieron ataques con la Svengali de la Casa Blanca de Obama, Valerie Jarret, pidiendo su expulsión del cargo.

Pero sobre el verdadero problema, el estadista Lyndon LaRouche dijo: "Cuando Obama estaba de caída durante la mayor parte de las dos semanas últimas, aparentemente lo volvieron a colocar en una posición de liderazgo... Si no se le saca de su cargo muy pronto, las circunstancias resultarán, objetivamente... en que Estados Unidos se va estrellar... Hay que sacar a Obama. Y si no se le saca, entonces, tu vida y tu nación, no están seguras".