Ash Carter, parte del paquete sucio del Partido Republicano en el gobierno de Obama

11 de diciembre de 2014

11 de diciembre de 2014 — Un vistazo más profundo a Ashton Carter, el seleccionado por Obama para sustituir a Chuck Hagel como Secretario de la Defensa, muestra que todo el palabrerío de que el problema está en el "micro" manejo que da la Casa Blanca a los asuntos relacionados con la defensa, no es más que confeti.

El problema real es cuál será la política de Defensa, y el perfil de Carter muestra que él y los belicistas republicanos, como el senador John McCain (Republicano por Arizona) y los neoconservadores como Victoria Nuland, están totalmente sintonizados con Obama y sus controladores del imperio británico, cuando se trata de la política de confrontación de guerra termonuclear con Rusia.

Glenn Greenwald escribió un comentario que se publicó en el blog The Intercept, el 5 de diciembre, donde destaca esta realidad. Greenwald cita al New York Times que describe a Carter como "alguien que 'pudiera abogar por un uso más fuerte del poderío americano' " y luego comenta: "Para un país que ha estado en guerra por más de 13 años seguidos sin fin a la vista, y que bombardea más o menos continuamente múltiples países simultáneamente, ¿qué podría ser 'un uso más fuerte del poderío americano'?" El propio historial de Carter pudiera darnos algunas pistas, entre otros el artículo del 2006 que escribió junto con el ex secretario de la defensa William Perry, en donde abogaban por ataques preventivos en contra de Corea del Norte y el informe de que estaba "furioso" cuando Obama suspendió los ataques aéreos en contra de Siria en el 2013.

Pero hay otra pista más y es el apoyo entre los republicanos. No solo no va a tener problemas en ser confirmado sino que Donald Rumsfeld, Secretario de la Defensa en el gobierno de Cheney y Bush y uno de los arquitectos principales en la política de guerra perpetua de Cheney, dio a conocer su apoyo resonante al nombramiento de Carter. Rumsfeld escribió un tuit ayer: "Ash Carter es un nombramiento excelente del Presidente como Secretario de la Defensa... Va a traer consigo una amplia experiencia, calificaciones demostradas y una dedicación a su cargo".

Greenwald concluye: "Pero de nuevo nos topamos con el mito más extremo que le gusta repetirse a sí mismo a Washington: que no existe el bipartidismo, que los dos partidos no están de acuerdo prácticamente en nada de importancia y que no están dispuestos y son incapaces perennemente a estar de acuerdo en algo, que los republicanos vengativamente obstruyen todo lo que quiere el Presidente Obama. Hay tantos temas vitales en donde lo opuesto es la realidad".

La Associated Press añade un historial adicional sobre las proclividades bélicas de Carter, aunque sin destacar el partidismo falso que divide a Washington. AP informa: "En 1999 Carter escribió junto con el ex secretario de la Defensa William Perry un libro, Preventive Defense (Defensa preventiva) donde describe los peligros que, si no se manejaban bien, pudieran acrecentarse hasta convertirse en 'amenazas reales de la lista de grado A' para EU... El primero en su lista: el riego de que 'Rusia pudiera descender en el caos, aislamiento y la agresión'. Ellos calificaban esto como el riesgo de una "Rusia Weimar', remontándose a la incapacidad del sistema internacional de bregar con la Alemania xenofóbica después de la Primera Guerra Mundial. Escribieron sobre su miedo de que Rusia 'pudiera caer presa de sus peores tendencias' ".

En un artículo del semanario EIR del 24 de noviembre de 2006, Michael Billington advirtió sobre la propuesta de Perry-Carter de atacar a Corea del Norte: "Aunque cada vez está más claro que el equipo Bush-Cheney está dispuesto y ansioso por empezar una guerra en aras de la guerra misma, para justificar su vocación de una dictadura bajo el disfraz del 'ejecutivo unitario' en condiciones de guerra, también se tiene que reconocer que muchos en el bando demócrata son igualmente fanáticos del concepto de 'guerra preventiva' por el que abogan Cheney y su mentor George Shultz".

Billington señalaba que según fuentes cercanas al gobierno de Clinton, que mediante un arreglo forzó evitar una guerra con Corea del Norte en torno a su programa de armas nucleares en 1994, que Perry y Carter "estaban listos a invadir, a probar que su teoría de 'contra-proliferación' (en ese entonces no le llamábamos 'cambio de gobierno') funcionaría". La contra-proliferación, como informó el Washington Post en un artículo del 15 de mayo de 1994, cuando Perry y Carter estaban juntos en el Departamento de Defensa, era " una nueva doctrina que promovía el enfoque de ataques preventivos en contra de lo que se consideraba proliferación inevitable de armas nucleares, químicas o biológicas a manos de 'naciones al margen de la ley' o terroristas".

La carrera de Carter se remonta a tiempos anteriores, a la década de los 1980, cuando lo promovió la pandilla que se oponía a la Iniciativa de Defensa Estratégica (SDI, por sus siglas en inglés), como doctor en física recién graduado, como "experto" que podía "probar" que la política de SDI adoptada por el Presidente Ronald Reagan el 23 de marzo de 1983, no podía funcionar. Las mentiras que Carter divulgaba desde su percha en la Oficina de Evaluación Tecnológica del Congreso, fueron refutadas repetidamente en las páginas de la EIR.