Sudamérica es el verdadero blanco de las sanciones de Estados Unidos contra Venezuela

16 de diciembre de 2014

16 de diciembre de 2014 — El aparato fascista del Proyecto Democracia que ha orquestado cambios de régimen y "revoluciones de color" en todo el mundo, ahora está atacando a Iberoamérica, en donde varios de sus gobiernos, particularmente en Sudamérica, han decidido aliarse con las naciones del BRICS, en vez de hundirse con el sistema transatlántico que se desintegra.

El blanco inmediato es Venezuela, país al cual Barack Obama contempla aplicarle sanciones pronto. Luego de que la Cámara de Representantes y el Senado de EU aprobaron la semana pasada la ley bipartidista "Venezuela Defense of Human Rights and Civil Society Act" (Ley de Defensa de los Derechos Humanos y la Sociedad Civil de Venezuela) patrocinada por el senador Bob Menendez (demócrata de Nueva Jersey), el vocero de prensa de la Casa Blanca, Josh Ernest, anunció el 11 de diciembre que Barack Obama tiene planeado firmar el proyecto de ley, mediante el cual le negarán las visas y congelará activos a funcionarios del gobierno venezolano que "ordenaron acciones de violencia importantes o graves abusos contra los derechos humanos de personas asociadas con las protestas antigobiernistas".

Pero el resto del continente —Brasil, Argentina, Bolivia, Ecuador y México, entre otros— está también en la mira de los neoconservadores del Proyecto Democracia, amenaza que muchos gobiernos entienden. Tal y como dice la declaración que emitió el 12 de diciembre el Ministerio de Relaciones Exteriores de Ecuador, "desde fuera de la región", las sanciones tienen el propósito de imponer la "desestabilización, tendientes a provocar cambios de Gobierno y de régimen político, similares a las acaecidas recientemente en el norte de África y en Medio Oriente". Y añade que la fuente de la información en las cuales se basan las sanciones "proviene de organizaciones que se ha comprobado que son financiadas por quienes tienen tendencias contrarias a los regímenes progresistas de la región".

Ciertamente. Según la publicación del 13 de diciembre en Taringa, un informe del 2010 que fue publicado por el Instituto Fride de España señala que las mismas organizaciones y ONGs que respaldaron el golpe de estado fascista en Ucrania y las otras revoluciones de color —la National Endowment for Democracy (Fundación Nacional para la Democracia, o NED, por sus siglas en inglés), el World Democracy Movement, la agencia del Departamento de Estado para la Asistencia (USAID, por sus siglas en inglés), la Freedom House y el International Republican Institute (Instituto Republicano Internacional)— también dieron generoso financiamiento a la oposición venezolana. Financiamiento proveniente de estas mismas fuentes también se dirigió a otros grupos de oposición en otros países de Iberoamérica.

La Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA), en su reciente cumbre en Cuba, denunció los planes de imponer estas sanciones, y advirtió que, "los países del ALBA no permitirán la utilización de las viejas políticas ya aplicadas en la región dirigidas a propiciar el cambio de régimen político, como ha ocurrido en otras naciones del mundo", informó EFE el 14 de diciembre.

Obviamente al tanto de los aprietos a los que se enfrenta Barack Obama en Estados Unidos, el Presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, advirtió que "creo que si se impone, presidente Obama, la locura de la vía de las sanciones, van a salir muy mal parados", según informó The Guardian el 12 de diciembre. A Estados Unidos hay que "mostrarles por dónde se tienen que meter las visas y sus sanciones", añadió Maduro.