Los británicos y Obama fomentan la guerra mundial con la agresión económica a Rusia

17 de diciembre de 2014

17 de diciembre — Lyndon LaRouche atacó ayer a los británicos y al Presidente Obama por llevar al mundo al borde de la guerra, a través de las acciones de guerra económica contra Rusia. Varios funcionarios rusos, desde el Presidente Vladimir Putin hasta el ministro de Relaciones Exteriores, Sergei Lavrov, han dejado en claro que las sanciones y la guerra de precios del petróleo contra Rusia son vistas en Moscú como parte de un plan de cambio de régimen, que no se va a tolerar. Esas acciones ponen al mundo al borde de la extinción termonuclear. "Esas no son medidas económicas", declaró LaRouche. "Esos son actos de guerra y en Moscú serán vistos como tales".

LaRouche señaló también que el surgimiento reciente de Jeb Bush como posible candidato presidencial del partido Republicano en el 2016 le agrava más el clima de guerra. "Lo que vemos es la reencarnación de Prescott Bush, el abuelo, que fue un probado promotor de Adolfo Hitler y de los nazis", agregó LaRouche. "La simple idea de que Jeb Bush sea promovido como un candidato presidencial creíble del Partido Republicano, intensifica el peligro de guerra enormemente".

LaRouche propuso varias soluciones muy claras para las provocaciones británicas y de Obama. Primero, dijo LaRouche, Rusia debe adoptar, sin demora, la "solución Mahathir" imponiendo de inmediato control de capitales, control de cambios y otras medidas de protección contra el asalto de los especuladores contra la moneda. Solo mediante esas medidas de emergencia ya, puede Rusia derrotar el ataque de la guerra financiera.

LaRouche puso de relieve que Rusia y el mundo necesitan un sistema de crédito hamiltoniano para derrotar el poder oligárquico de la City de Londres y de Wall Street de una vez por todas. "Si Rusia no toma estas medidas de inmediato, nos dirigimos hacia una crisis internacional sumamente peligrosa. Si los rusos toman las medidas apropiadas ahora, los británicos y Wall Street recibirán una derrota tremenda y el proceso de los BRICS avanzará con un paso gigantesco".

En segundo lugar, LaRouche exigió la publicación inmediata de las 28 páginas secretas del Informe Conjunto del Congreso sobre el 11-S, donde se documenta la colusión entre la familia Bush y los saudíes en los ataques del 11-S. "En cuanto se publiquen las 28 páginas", dijo LaRouche, "queda destruida la campaña de Jeb Bush, junto con el legado de toda la familia Bush". LaRouche recordó que "George H.W. Bush fue decisivo en mi enjuiciamiento injusto e ilegal y de mis colegas en la década de 1980, en el momento en que yo había colaborado con el Presidente Ronald Reagan en la Iniciativa de Defensa Estratégica".

"Estados Unidos no va a sobrevivir otro momento de traiciones de los Bush. Con la publicación de las 28 páginas y las revelaciones sobre el programa de torturas del gobierno de George W. Bush y de Dick Cheney, se puede aplastar la opción Bush de manera decisiva", concluyó LaRouche.

Y tercero: "El mundo en general necesita retornar a un sistema de crédito hamiltoniano. El sistema de crédito federal de Hamilton a través de un banco nacional está en el corazón mismo de la Constitución de Estados Unidos", señaló LaRouche el martes a un grupo de colegas. "El sistema hamiltoniano es el regalo de Estados Unidos al mundo. Los países del BRICS lo han adoptado, y ellos representan a la mitad de la humanidad. Ya es hora de que Estados Unidos tome su debido lugar histórico dentro de un nuevo sistema global de cooperación entre las naciones soberanas para emprender grandes proyectos financiados mediante el crédito hamiltoniano. Eso quiere decir deshacernos de Obama, de Bush, de Wall Street y de Londres, y acceder a un futuro digno para la humanidad".