La devastación de la fuerza laboral en las manufacturas con Bush y Obama rivaliza con la Gran Depresión

17 de diciembre de 2014

16 de diciembre de 2014 — El colapso de la economía física real de Estados Unidos impuesto por la oligarquía financiera de la City de Londres, y administrado por los gobiernos sucesivos de los lacayos George W. Bush y Barack Obama, alcanzó devastadoras proporciones en el porcentaje de desplome de la fuerza laboral manufacturera de Estados Unidos, desde el 2000 a la fecha, que rivalizan con la Gran Depresión de 1929-1932. En enero del 2000, las fábricas estadounidenses empleaban 17.28 millones en las manufacturas; para septiembre del 2014, cayó a 12.15 millones, una pérdida de 5.13 millones de trabajadores manufactureros, o 28.9%. En 1929, Estados Unidos empleaba a 11.06 millones de trabajadores en las manufacturas; este nivel cayó a 7.35 millones en 1932, una pérdida de 3.72 millones de trabajadores manufactureros, o el 33.6%.

El saqueo ha sido mucho peor en ciertas industrias manufactureras en las cuales las reducciones de su fuerza laboral ha sido de más del 30%. Por ejemplo, de enero del 2000 a la fecha: en la producción de ropa se ha reducido un 73%, en la de los productos textiles en 45%; imprentas, 45%; en la producción de papel y productos derivados, 39%; en la industria de equipo y aparatos eléctricos, 37%; en la de metales primarios (en especial producción de acero y aluminio), 35% y vehículos automotores y partes, 34%. Estas nueve industrias constituyen la mitad de las 19 categorías industriales primarias de las que lleva registro el Departamento de Comercio de EU.

La fuerza laboral manufacturera es un componente crítico de la fuerza laboral productiva que altera y mejora la biosfera que nos rodea con el aumento de los poderes cognitivos del hombre. Estos elevan a la humanidad a mayores niveles de desarrollo, niveles de vida, densidad de flujo energético y a aún mayores poderes cognitivos. La aniquilación que han hecho Bush y Obama de tres décimas partes de la fuerza laboral manufacturera, que se corresponde con una reducción significativa en el nivel de producción manufacturera, es una política de tierra arrasada. Han degradado la economía física de EU a nivel tal que no está en capacidad de sustentar la existencia humana. Esto marca el genocidio.

Veintiún estados han perdido el 30% o más de su fuerza laboral manufacturera de enero del 2000 a la fecha, según la Oficina de Estadísticas Laborales, desde el 30.6% de California, al 41.5% de Rhode Island. Otros diez estados perdieron entre el 20 y 29% de su fuerza laboral manufacturera. Además de su papel crítico en el mejoramiento de la economía física, los empleos manufactureros pagan salarios decentes lo que permite que las familias sobrevivan. Al destruir millones de empleos manufactureros se destruyen los ingresos corporativos e individuales provenientes de impuestos sobre la renta de los gobiernos estatal y local, lo que lleva a cierres masivos de servicios e infraestructura vitales.

Sin embargo la situación actual es aún peor que en 1929-1933. En 1933, las fábricas de EU, muchas de las cuales tenían menos de 20 años, siguieron funcionando. Franklin Roosevelt las reabrió, expandió y las mejoró tecnológicamente en su revolucionaria recuperación económica de 1933-1945. Pero desde la década de 1970, y en especial bajo los gobiernos de Bush y Obama, decenas de miles de fábricas volaron, se vendieron como chatarra o se mudaron a otros países. De hecho, entre el 2000 y el 2011, el número de establecimientos manufactureros en EU se redujo de 404,758 a 338,273, una pérdida de 66,485, o un 16.4%