¿Y qué con el efecto boomerang en los bancos europeos?

19 de diciembre de 2014

19 de diciembre de 2015 — Aunque hay mucha euforia regodeándose por los acontecimientos, hay gente que ha empezado a cuestionarse qué tanto de la crisis rusa va a repercutir en Europa, que ha estado al borde de una nueva crisis que va a ser más explosiva que cualquier cosa que pudiera suceder en Rusia. El New York Times tiene un artículo titulado "Ansiedad por los bancos europeos debido a la crisis del rublo". No se afecta solo a Rusia, también están golpeando a los "mercados emergentes" como Turquía. Existen buenas razones para esto: el alto grado de exposición de Europa en Rusia, que en este caso comparte Turquía, parece ser un secreto muy bien guardado.

El New York Times escribe que "al nerviosismo del martes [16 de diciembre] se agrega la falta de información precisa, actualizada, sobre cuáles eran los bancos europeos que pudieran tener grandes carteras de, digamos, deuda del gobierno ruso. Cuando el Banco Central Europeo empezó a examinar la flexibilidad de los prestamistas de la zona del euro a principios de año, la devaluación del rublo parecía una posibilidad remota. Casi nadie anticipó la drástica caída en los precios de la energía que iban a socavar la economía rusa".

Hay un buen motivo para esto, ya que el Banco Central Europeo no incluyó la crisis del rublo entre los escenarios hipotéticos que utilizó para sus pruebas de estrés de los bancos. Es más, la información dada a conocer en octubre por el BCE después de las pruebas de estrés no daba ningún detalle sobre las carteras de deuda rusa de los bancos.

Esta falta de información pública fue una de las razones por las cuales el Banco Raiffeisen Internacional de Viena, la cervecera danesa Carlsberg y otros que se creía que tenían mucha exposición con Rusia se vieron afectados con grandes liquidaciones. Raiffeisen y el Banco de Austria son una unidad del banco italiano UniCredit, en tanto que Austria es el país de la zona del euro más expuesto en Rusia. Según Oxford Economics, las máximas pérdidas potenciales podrían ser de hasta del 4% del producto interno bruto de Austria.

La exposición de la banca francesa en Rusia es de un 2% del PIB, según cifras del 2013, en tanto que en Italia la cifra podría ser de un 1%. Para Alemania, España y la mayoría de los países de la zona del Euro, la exposición está muy por abajo del 1% del PIB. Según el Banque de France, los bancos más grandes del país tenían en préstamos y otras inversiones en Rusia para fines del 2013 unos 47,300 millones de euros. Aunque con una exposición considerablemente menor a la que tenían en Grecia en el 2010, de todas formas se han visto afectadas varias instituciones, entre ellas Société Générale de Francia, que sufrió las mayores pérdidas en el índice Euro Stoxx 50 el 16 de diciembre, cayendo un 4.7%. Société Générale es dueño de Rosbank, uno de los grandes prestamistas con sede en Moscú, así como también dos pequeñas instituciones financieras rusas, DeltaCredit y Banco Rusfinance. Las acciones del Deutsche Bank, que tiene préstamos pendientes con clientes rusos por 5,200 millones, casi el 1% del total de su exposición crediticia, cayó un 2.6%.

Según el Daily Telegraph de Londres, PIMCO, el corredor de bonos más grande del mundo, tiene un 24% de sus activos en bonos rusos.