LaRouche exige procesamiento penal contra Cheney y Obama

31 de diciembre de 2014

31 de diciembre de 2014 — Lyndon LaRouche se ha unido al creciente grupo de personalidades estadounidenses que exigen el encausamiento penal del ex vicepresidente Dick Cheney, su ex asesor legal David Addington y demás responsables del programa de tortura del gobierno de Bush. De hecho, LaRouche fue el primero de las personalidades estadounidenses prominentes en exigir el encausamiento judicial y el juicio político a Cheney, desde agosto de 2002. Sin embargo, en aquel momento, los líderes corruptos tanto del Partido Demócrata como del Republicano acordaron hacer a un lado el juicio político.

LaRouche exige también el juicio político y el procesamiento penal del Presidente Barack Obama por su complicidad después del hecho, en el encubrimiento de los delitos de tortura cometidos durante los gobiernos anteriores bajo la dirección personal de Cheney. "No podemos permitir que estas violaciones extremas a la Constitución y violaciones al derecho internacional pasen sin recibir castigo, si es que vamos a sobrevivir como nación", advirtió LaRouche.

El pasado 21 de diciembre, el Consejo Editorial del diario New York Times denunció en términos severos al Presidente Obama por encubrir la tortura y por rehusarse a encausar esas violaciones. El mismo editorial pide el procesamiento penal de Cheney, Addington y varios otros altos funcionares del gobierno de Bush y Cheney, entre otros a funcionarios del Despacho de Asesoría Judicial del Departamento de Justicia, que fueron los autores del llamado "memorando de la tortura", donde justificaron las violaciones al derecho internacional como las Convenciones de Ginebra. El editorial del diario cita el resumen desclasificado de 524 páginas del informe que hizo público la Comisión Selecta del Senado sobre Inteligencia sobre el programa de tortura después del 11 de septiembre, y califica las acciones que se describen en el mismo como "depravadas e ilegales".

LaRouche exige que se nombre un fiscal independiente con autoridad plena para investigar y encausar a funcionarios actuales y anteriores que ordenaron esos delitos en contra de la humanidad, y a los demás que encubrieron activamente esos delitos.

"Como uno de los sobrevivientes de entre los 16 millones de estadounidenses que prestamos servicio en la Segunda Guerra Mundial y que peleamos para derrotar el régimen nazi de Hitler que cometió delitos incalificables contra la humanidad, puedo hablar con especial autoridad", concluyó LaRouche. "Llevar a esos delincuentes ante la justicia es la prueba definitiva de si nuestra nación tiene la aptitud moral para sobrevivir. Tolerar y encubrir esas acciones atroces, ejecutadas a gran escala, por elementos de nuestro propio gobierno, es en sí mismo un crimen contra los principios de nuestra nación, consagrados en nuestra Constitución".