El cierre de la planta nuclear en Vermont podría dejar a los residentes congelados en la oscuridad

6 de enero de 2015

6 de enero de 2015 — Este mes ya se elevaron las facturas por servicios públicos en un 40% y todavía no se había desatado el invierno realmente, dado que los servicios públicos no regulados en Nueva Inglaterra están calculando ya por anticipado lo que van a tener que gastar para comprar combustible y electricidad, y tener que manejar plantas eléctricas viejas e ineficientes, si existe otro invierno con 'vórtice polar" y escasea la electricidad. A un precio normal de 18 centavos por kilovatio/hora, Nueva Inglaterra ya tiene los precios más altos en la electricidad en Estados Unidos. Ahora subió a 40 centavos por kv/h, pero podría llegar hasta $1.00, como sucedió durante el frío extremo del año pasado. Y este año, la región tendrá una reducción de 650 megavatios de capacidad que era lo que producía la planta nuclear Vermont Yankee.

Durante el frío extremo del vórtice polar del 2014, se congelaron las pilas de carbón, no funcionaron los generadores de diesel y se congestionaron los gasoductos de gas natural y no se pudieron dar abasto con la demanda, ya que la población usaba más gas para calentar sus hogares. El aumento en el uso residencial del gas natural significó que había menos gas disponible como combustible para la generación de energía, lo que sometió el abasto eléctrico a mayores presiones. La única que siguió funcionando fue la planta de energía nuclear Vermont Yankee, que no se vio afectada por el frío. Para compensar por la falta de gas o de cualquier otra alternativa, los servicios públicos tuvieron que echar a andar plantas viejas ineficientes movidas por carbón y costosas plantas a petróleo, elevando el costo y el precio de la energía hasta las nubles.

Ahora, con el cierre de Vermont Yankee, no hay duda de que se van a elevar los precios al consumidor. El Centro Nacional sobre Derecho del Consumidor, un grupo defensor sin ánimo de lucro en Boston para los residentes con bajos ingresos, destaca que una gran cantidad de hogares no van a tener suficientes ingresos para pagar precios por servicios públicos más elevados. Además de los desempleados, los pobres, los enfermos, los ancianos y todos aquellos que tienen ingresos fijos que van tener que enfrentar este aumento catastrófico en los precios de la electricidad, una de cada diez familias de Massachusetts calientan sus casas con electricidad. Así que es posible que se van a tener que sentar en el frío, y también en la oscuridad, si hay un invierno con "vórtice polar" y no pueden pagar sus facturas por servicios públicos.